Mudéjares y Moriscos
del dominio árabe a la expulsión de los musulmanes españoles
📜 Primeras relaciones tras la invasión árabe
Al infinito número de complicaciones que la invasión árabe introdujo en el desenvolvimiento político-social de España se unió pronto otra: la que forzosamente había de engendrar, al avanzar la Reconquista, la presencia de importantes masas musulmanas en los territorios cristianos. Como aconteció con los judíos, este hecho tuvo consecuencias beneficiosas para la nación en la economía, pero acentuó la inestabilidad y la confusión política, creando problemas sociales y psicológicos muy delicados. En la fase inicial, los cristianos de Asturias exterminaban a los prisioneros moros. Con Alfonso I (739-757) comenzaron a hacer prisioneros reduciéndolos a esclavitud, y excepcionalmente les daban tierras como vasallos libres.
Política del exterminio inicial
Los reyes asturianos carecían de masas propias para repoblar. La idea de hacerlo con mahometanos les repugnaba. No obstante, en el siglo VIII la política de exterminio cedió paso a un trato menos brutal impuesto por la necesidad económica. La esclavitud representó un progreso sobre la costumbre de matar a los prisioneros, y los señores cristianos descubrieron sus ventajas.
⏳ Siglo X: predominio del cautiverio
En el siglo X predominaba en la España cristiana la idea de someter a los moros al cautiverio y venderlos como esclavos. Reyes y nobles prefirieron explotarlos, pues la repoblación se tornaba más difícil a medida que progresaba la Reconquista. Los prisioneros quedaban reducidos a servidumbre o esperaban rescate, costumbre establecida antes por los moros. En el siglo XI ganó terreno la política de favorecer la convivencia, aunque siempre en condiciones poco envidiables. Fernando I (1037-1065) representó una transición: convirtió en siervos a los sarracenos de Cea y Lamego, pero expulsó a los de Coimbra despojándolos de bienes.
Raíz económica de la nueva política
👑 Alfonso VI y la tolerancia extrema
En el reinado de Alfonso VI (1073-1109) se llegó al límite de lo aconsejable en la tolerancia hacia los mahometanos. El conquistador de Toledo reservó a los moros trato extremadamente liberal: los dejó en posesión de mezquitas, viviendas y propiedades, e incluso facilitó fondos para labores agrícolas. Para conocer las relaciones en el siglo XI es preciso atender a la conquista de Valencia por el Cid. En 1090 estableció su protectorado, dejando el gobierno en manos del visir, sin modificar la constitución, solo designando funcionarios para impuestos y justicia.
El Cid y Valencia
⚔️ El Cid y el durísimo asedio de Valencia
El sitio se prolongó diecinueve meses y medio. Los horrores superan lo imaginable: en abril de 1094 la población mahometana de Valencia estaba a pique de sucumbir por el hambre, pero perseveraba en la defensa. Los fugitivos famélicos chocaban con el cinturón de hierro de los sitiadores, que los pasaban a cuchillo o los vendían por un pan. Soldados del Cid se quedaban con muchachas para obtener rescate. Mercaderes de esclavos exportaban a Europa los moros capturados, a menudo ayudados por los dawáyir, moros renegados que violaban harenes y mutilaban a prisioneros.
Ferocidad en la guerra
📄 Capitulación ejemplar y moros vasallos
Tras el trato del Cid, Alfonso I el Batallador firmó las capitulaciones de Tudela (1115) y Zaragoza (1118), y Ramón Berenguer IV las de Tortosa (1148), fundadas sobre el precedente de Toledo y Valencia. Los moros conservaron sus propiedades sujetas al diezmo, no fueron expulsados, y las mezquitas pasaron a los cristianos tras un lapso prudencial. Sin embargo, en un extremo capital no se sostuvo la nueva política: el económico. Los cristianos querían recuperar las tierras de sus antepasados. El Cid mismo en Murviedro despojó a musulmanes, y Pedro I de Aragón hizo lo propio en Huesca (1096). Hasta el siglo XII no aparece la confiscación sistemática.
Convivencia y expropiación
⛪ La Iglesia y los mudéjares
La Iglesia intentó proteger a la población cristiana contra la corrupción de la fe, pero los mudéjares no provocaron una cuestión religiosa como la de los judíos. Eran la humildad misma, no tenían espíritu propagandista, gente buena y pacífica, dada a la agricultura y oficios mecánicos. A diferencia de los judíos, vivían de la tierra y eran expropiados por la Reconquista mientras los hebreos se enriquecían. En el siglo XIII los mudéjares conservaron mezquitas en Toledo, Baeza, Sevilla y Murcia, y practicaban culto público. La condición social empeoró por la ocupación de tierras por los cristianos.
Separación en suburbios
🏚️ Expropiación, sociedad mudéjar y expulsión final
Expropiación en el siglo XIII: En franco divorcio con la política anterior, las conquistas del siglo XIII fueron fatales para los musulmanes. Jaime I de Aragón concedió a los sitiados de Valencia (1238) cinco días para salir con sus bienes muebles. Cincuenta mil moros se marcharon. San Fernando fue más benévolo en Sevilla (1248), permitiendo que los musulmanes conservaran casas.
Sociedad mudéjar: Al concluir la Reconquista, los mudéjares se extendían por Castilla la Nueva, Andalucía, Levante y Aragón. Eran factor esencial en la agricultura de latifundios. Aunque gozaban de cierta autonomía en aljamas, todos estaban agobiados por impuestos.
Conquista de Granada y rebelión de las Alpujarras: La guerra de Granada duró una década. En la capitulación de 1491 los Reyes Católicos prometieron respetar mezquitas y ritos. Pero el cardenal Cisneros, en 1499, impulsó bautismos forzados. El edicto de 1502 declaró: o bautismo o emigración.
Germanía valenciana y Felipe II: La Germanía valenciana (1521-22) masacró a moriscos. En 1568 estalló la gran rebelión de las Alpujarras, sofocada por don Juan de Austria en 1571.
Expulsión (1609-1611): En 1609 el Consejo de Estado decidió la expulsión. Salieron más de 150.000 moriscos de Valencia, 80.000 de Andalucía, 64.000 de Castilla, etc. Cerca de un millón de habitantes. Cervantes, en el personaje de Ricote (Quijote), muestra la contradicción: reconoce que son españoles, que están en su patria, pero también su incompatibilidad.
“Ante el suceso de la expulsión, el historiador se encontrará siempre perplejo, incapaz de juzgar, tan confundido y melancólico como Cervantes y sus criaturas Ricote y Sancho Panza.”
— Antonio Ramos-Oliveira, Historia de España (1950).
Etapas de la presencia musulmana en territorios cristianos
| Periodo | Denominación | Características principales | Desenlace |
|---|---|---|---|
| Siglos VIII-XI | Mudéjares iniciales | Esclavitud, rescates, primeras capitulaciones tolerantes | Asimilación parcial en reinos cristianos |
| Siglos XII-XIII | Mudéjares consolidados | Expropiaciones masivas, creación de aljamas, presión fiscal | Pérdida de poder económico y segregación urbana |
| 1492-1526 | Moriscos (cristianos nuevos) | Conversiones forzadas, resistencia cultural, rebelión de las Alpujarras | Prohibición de lengua y costumbres árabes |
| 1609-1611 | Expulsión definitiva | Decretos de Felipe III, salida masiva hacia el norte de África | Cerca de un millón de exiliados, fin de la presencia islámica |
Galería: hitos mudéjares y moriscos
"La amputación morisca costó a España cerca de un millón de habitantes y fue una tragedia exclusivamente española, nacida de la invasión árabe y de la evolución de la sociedad cristiana."
— Ramos-Oliveira, Historia de España