1040-1147.Imperio bereber.Al-Andalus unificado

Imperio Almorávide: los velados del Sáhara

El Imperio Almorávide (en árabe: المرابطون, al-Murābiṭūn, «los morabitos» o «los del ribat») fue un imperio bereber surgido de las tribus nómadas del Sáhara occidental. Su origen se remonta a la predicación del teólogo Abd Allah ibn Yasin entre las tribus Lamtuna, Guddala y Massufa hacia 1040. Lo que comenzó como un movimiento de reforma religiosa malikí pronto se transformó en una formidable potencia militar que unificaría el Magreb y salvaría Al-Andalus de la desintegración.

Orígenes y expansión: Tras la muerte de Ibn Yasin (1059), el liderazgo militar recayó en Abu Bakr ibn Umar, quien conquistó el sur de Marruecos y fundó Marrakech (1070). Pero fue su primo, Yusuf ibn Tasufín, quien forjó el imperio: tras asumir el mando efectivo, completó la conquista del Magreb central y, en 1086, cruzó el Estrecho respondiendo a la llamada de auxilio de los reyes de taifas ante el avance de Alfonso VI de Castilla.

Al-Andalus bajo los almorávides: La victoria en la Batalla de Zalaca (Sagrajas, 1086) frenó la Reconquista. Entre 1090 y 1110, Yusuf y su hijo Alí anexionaron progresivamente todos los reinos de taifas (Sevilla, Granada, Almería, Badajoz, Valencia, Zaragoza), unificando Al-Andalus por primera vez desde el califato de Córdoba. Bajo su dominio, la ortodoxia malikí se impuso, pero también se vivió un florecimiento cultural y una relativa estabilidad. Sin embargo, el rigorismo religioso, la presión fiscal y la creciente amenaza de los almohades condujeron al rápido colapso del imperio tras la muerte de Alí ibn Yusuf en 1143.

Organización imperial: El poder residía en el emir al-muslimin (príncipe de los musulmanes), que reconocía la soberanía espiritual del califa abasí de Bagdad. El imperio se dividía en provincias gobernadas por valíes o gobernadores, a menudo miembros de la familia reinante. La dinastía gobernante pertenecía a la tribu Lamtuna, de la confederación Sanhaya, y se caracterizaba por el uso del litham (velo) que cubría el rostro, símbolo distintivo de los almorávides.

Emires Almorávides.1046-1147

Yahya ibn Umar al-Lamtuni
m. 1056.Emir 1046-1056
Primer emir militar de los almorávides. Jefe de la tribu Lamtuna, fue el brazo armado del reformador religioso Abd Allah ibn Yasin. Juntos iniciaron la expansión desde el ribat de la desembocadura del río Senegal hacia el norte, sometiendo a las tribus Sanhaya del Sáhara occidental. Yahya ibn Umar representaba la autoridad política y militar del naciente movimiento, mientras que Ibn Yasin era la guía espiritual. En 1056, durante una campaña para sofocar la rebelión de la tribu Guddala en la región de Adrar (actual Mauritania), Yahya fue derrotado y muerto en la batalla de Tabfarilla. Su muerte supuso un duro golpe, pero el movimiento sobrevivió gracias a su hermano Abu Bakr y a la dirección espiritual de Ibn Yasin. [fuentes: Ibn Abi Zar, Rawd al-Qirtas; al-Bakri, Kitab al-Masalik]
Abu Bakr ibn Umar al-Lamtuni
m. 1087.Emir 1056-1087
Hermano y sucesor de Yahya, fundador de Marrakech. Tras la muerte de su hermano y el asesinato de Ibn Yasin en 1059, Abu Bakr asumió el liderazgo completo del movimiento. Demostró ser un hábil comandante, conquistando Sus, el valle del Draa y las regiones del Atlas. En 1070 fundó la ciudad de Marrakech como capital del imperio. Sin embargo, en 1072 tuvo que regresar al Sáhara para sofocar una grave rebelión de las tribus del sur. Antes de partir, y consciente del talento militar y político de su primo Yusuf ibn Tasufín, le confió el gobierno de los territorios del norte. A su regreso, años después, encontró a Yusuf firmemente asentado en el poder. En un gesto de sabiduría política y para evitar una guerra civil que destruyera el imperio, Abu Bakr renunció formalmente a la soberanía sobre el norte, reteniendo el dominio del Sáhara. Continuó guerreando en el desierto hasta su muerte en 1087, luchando contra los reinos negros de Ghana. [fuentes: Ibn Idhari, al-Bayan al-Mugrib; al-Bakri]
Yusuf ibn Tasufín
1009-1106.Emir 1061-1106
El verdadero fundador del Imperio Almorávide y salvador de Al-Andalus. Hijo de Tasufín ibn Talikakin, primo de Abu Bakr. Era un hombre austero, profundamente religioso, analfabeto pero dotado de una inteligencia natural excepcional para la guerra y la política. Cuando Abu Bakr le cedió el poder en el norte (c. 1072), Yusuf consolidó su autoridad, adoptó el título de Amir al-Muslimin (Príncipe de los Musulmanes) y completó la conquista del Magreb central y septentrional, fundando la ciudad de Tremecén.

Intervención en Al-Andalus (1086): Ante la caída de Toledo (1085) y la amenaza de Alfonso VI, los reyes de taifas, encabezados por Al-Mutamid de Sevilla, solicitaron su ayuda. Yusuf cruzó el Estrecho y el 23 de octubre de 1086 infligió una aplastante derrota a las tropas cristianas en la Batalla de Zalaca (Sagrajas). Esta victoria frenó la Reconquista por una generación y le granjeó un enorme prestigio.

Unificación de Al-Andalus (1090-1102): Alarmado por la disensión, la debilidad militar y la vida licenciosa de las cortes de taifas, y con el respaldo de los alfaquíes malikíes que denunciaban los impuestos no coránicos, Yusuf decidió anexionar los reinos musulmanes. Entre 1090 y 1094, sus generales (especialmente Sir ibn Abi Bakr) conquistaron Granada, Sevilla, Almería y Badajoz. El rey poeta Al-Mutamid fue depuesto y enviado al exilio en Agmat. Valencia, defendida por el Cid, resistió hasta la muerte de éste en 1099, siendo ocupada en 1102. Zaragoza permaneció como estado tapón bajo los Banu Hud hasta 1110.

Yusuf gobernó un imperio que se extendía desde el río Senegal hasta el Ebro. Impuso la ortodoxia malikí, persiguió la filosofía (quema de las obras de al-Ghazali) y restauró la unidad religiosa y política del islam occidental. Murió en 1106, con casi 100 años, dejando un imperio consolidado a su hijo Alí. [fuentes: Ibn Abi Zar, Ibn Idhari, al-Hulal al-Mawshiyya; crónicas cristianas como la Historia Roderici]
Alí ibn Yusuf ibn Tasufín
1083-1143.Emir 1106-1143
El emir del apogeo y del comienzo del declive. Hijo de Yusuf y de una esclava cristiana llamada Fadl al-Hasana. A diferencia de su padre, Alí había sido educado en un ambiente cortesano y refinado, aunque mantuvo la profunda piedad almorávide. Bajo su largo reinado, el imperio alcanzó su máxima extensión territorial con la anexión de Zaragoza (1110) y las campañas en la Marca Superior. Se acuñó moneda de oro (dinares almorávides) que circuló por todo el Mediterráneo, y el arte y la arquitectura almorávides florecieron (ampliación de la mezquita de Qarawiyyin en Fez, mezquita de Tremecén, Qubba Ba'adiyn en Marrakech).

Sin embargo, su reinado también marcó el inicio de los problemas: la presión de los reinos cristianos se intensificó (conquista de Zaragoza por Alfonso I el Batallador en 1118); en el Magreb, las tribus Masmuda del Atlas comenzaron a organizarse en torno a la doctrina almohade de Ibn Tumart, quien predicaba una vuelta a la pureza del islam y denunciaba el antropomorfismo y la corrupción de los almorávides. A pesar de los intentos de Alí por reforzar la ortodoxia, el movimiento almohade creció imparable. Alí ibn Yusuf murió en 1143, dejando a su hijo Tasufín un imperio amenazado en ambos frentes. [fuentes: Ibn Abi Zar, al-Hulal al-Mawshiyya; Ibn Idhari; crónicas almohades]
Tasufín ibn Alí ibn Yusuf
m. 1145.Emir 1143-1145
Emir enérgico pero de corto reinado. Hijo de Alí, heredó un imperio en crisis. A diferencia de su padre, Tasufín era un guerrero enérgico y decidido. Al asumir el trono, la rebelión almohade, liderada por Abd al-Mumin (sucesor de Ibn Tumart), ya controlaba amplias zonas del Atlas y el sur de Marruecos. Tasufín dedicó todos sus esfuerzos a combatir a los almohades, obteniendo algunas victorias iniciales. En Al-Andalus, intentó frenar las incursiones cristianas y sofocar revueltas.

Sin embargo, la marea almohade era imparable. En 1145, mientras defendía la estratégica ciudad de Tremecén, fue sitiado por las fuerzas almohades. Intentó una salida desesperada, pero su caballo se despeñó por un barranco y murió en la caída. Su cabeza fue enviada a Marrakech como trofeo. Su muerte sumió al imperio en una crisis sucesoria. [fuentes: Ibn Abi Zar, Rawd al-Qirtas; Ibn Idhari; crónicas almohades de al-Marrakushi]
Ibrahim ibn Tasufín
m. 1146.Emir 1145-1146
Un emir niño en tiempos de guerra. A la muerte de Tasufín, el trono recayó en su hijo Ibrahim, que era apenas un niño. La regencia fue ejercida por su tío, Ishaq ibn Alí, quien era el hermano de Tasufín e hijo del difunto emir Alí ibn Yusuf. El breve reinado de Ibrahim fue un período de caos y descomposición: los almohades avanzaban hacia el norte, conquistando Fez y otras ciudades clave, mientras que en Al-Andalus los gobernadores locales se declaraban independientes, dando lugar a las Segundas Taifas. Ibrahim fue rápidamente apartado del poder por su tío Ishaq, quien asumió formalmente el título de emir, aunque el control efectivo del imperio ya se había desvanecido. [fuentes: Ibn Abi Zar, Ibn Idhari]
Ishaq ibn Alí ibn Yusuf
m. 1147.Emir 1146-1147
El último emir almorávide de Marrakech. Tío del joven Ibrahim, Ishaq asumió el poder en un momento desesperado. Los almohades, bajo el mando de Abd al-Mumin, habían conquistado ya la mayor parte del Magreb y se dirigían hacia la capital, Marrakech. Ishaq intentó organizar la defensa de la ciudad con los pocos recursos que le quedaban, pero el ejército almorávide estaba diezmado y desmoralizado. En marzo de 1147, tras un largo asedio, los almohades tomaron Marrakech al asalto. Ishaq, junto con su sobrino Ibrahim y otros miembros de la familia real, fue ejecutado. La dinastía almorávide fue exterminada en Marruecos, aunque algunos miembros sobrevivieron exiliados en las islas Baleares, donde los Banu Ganiya mantuvieron un reducto almorávide independiente hasta principios del siglo XIII. [fuentes: Ibn Abi Zar, al-Marrakushi, al-Mu'yib]

Herencia del Imperio Almorávide


Unificación de Al-Andalus

Arte y arquitectura

Ortodoxia malikí

Freno a la Reconquista

El Imperio Almorávide unificó el occidente islámico bajo la estricta doctrina malikí y salvó Al-Andalus de la conquista cristiana durante una generación. Su legado arquitectónico, numismático y cultural pervivió a pesar de su rápida caída ante los almohades.