Un recorrido completo por las civilizaciones que habitaron y colonizaron la peninsula iberica antes de la llegada de los romanos, y el proceso de romanizacion que transformo Hispania para siempre. Cada articulo ofrece una vision exhaustiva de su origen, sociedad, economia, religion y legado.
Tartessos es una de las civilizaciones mas enigmaticas y fascinantes de la antiguedad peninsular. Situada en el suroeste de la peninsula iberica, en el triangulo formado por las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cadiz, esta cultura alcanzo un notable desarrollo entre los siglos XII y VI a.C. Su nombre aparece por primera vez en fuentes biblicas (Tarsis) y posteriormente en textos griegos y fenicios, que la describen como un reino fabulosamente rico en metales preciosos, especialmente plata y estano.
El origen de Tartessos es objeto de debate. Algunos historiadores la consideran una cultura autoctona del suroeste, resultado de la evolucion del Bronce Atlantico, mientras que otros destacan la influencia decisiva de los colonizadores fenicios, que establecieron factorias comerciales en la costa andaluza desde el siglo IX a.C. Lo que no admite duda es que Tartessos representa la primera civilizacion urbana y estatal de la peninsula iberica, con una organizacion politica compleja y una economia basada en la mineria, la metalurgia y el comercio a larga distancia.
La ciudad de Tartessos, cuya localizacion exacta sigue siendo un misterio (algunos la situan bajo las marismas del Guadalquivir, cerca de la actual Donana), controlaba una vasta red de asentamientos que se extendia desde el Algarve portugues hasta el sureste peninsular. Sus reyes, como el legendario Argantonio, gobernaron durante decadas y establecieron alianzas comerciales y politicas con fenicios y griegos. Argantonio, segun Herodoto, reino ochenta anos y recibio a los foceos con hospitalidad, ofreciendoles tierras para establecerse.
La economia tartesica se fundamentaba en la explotacion de los ricos yacimientos minerales de Sierra Morena y el suroeste: plata, cobre, plomo y, sobre todo, estano, esencial para la fabricacion de bronce. Los tartesios desarrollaron avanzadas tecnicas metalurgicas, produciendo objetos de gran calidad que exportaban por todo el Mediterraneo. El llamado "Tesoro de El Carambolo" (una espectacular coleccion de joyas de oro) y los "bronces carambolenses" atestiguan el refinamiento de su orfebreria y la influencia orientalizante. La decadencia de Tartessos se produjo en el siglo VI a.C., probablemente por agotamiento de minas, competencia cartaginesa o algun cataclismo. Su recuerdo perduro como un paraiso perdido que inspiro mitos como la Atlantida.
Los celtas fueron un conjunto de pueblos indoeuropeos que, desde el centro de Europa (cultura de Hallstatt y La Tene), se expandieron por amplias zonas de Europa occidental, llegando a la peninsula iberica alrededor del siglo IX a.C. Su penetracion se produjo principalmente a traves de los Pirineos, ocupando la Meseta Norte, Galicia, Asturias, Cantabria, el norte de Portugal y partes de la Meseta Sur. No formaron un estado unificado, sino tribus independientes (galaicos, astures, cantabros, vettones, vacceos, lusitanos).
La sociedad celta era de tipo guerrero y tribal, organizada en castros (poblados fortificados en cerros) con murallas de piedra y fosos. Su economia era mixta: agricultura (centeno, cebada), ganaderia y mineria del oro (Las Medulas). Desarrollaron una metalurgia avanzada del hierro, fabricando armas como espadas de antenas. La estructura social se basaba en clanes o "gentilitates", con una aristocracia guerrera ecuestre y una casta sacerdotal: los druidas, que ejercian funciones religiosas, judiciales y educativas. La religion celta era politeista y animista, con deidades vinculadas a la naturaleza. Creian en la inmortalidad del alma y la reencarnacion, lo que les conferia un valor temerario en combate. Su legado perdura en la toponimia (Segovia, Brigantium), la orfebreria (torques) y la estatuaria (verracos de piedra).
Los celtiberos no fueron un pueblo originario, sino el resultado del mestizaje entre los celtas (indoeuropeos) y las poblaciones iberas autoctonas del Sistema Iberico y el valle del Ebro. Este proceso de "celtiberizacion" se produjo entre los siglos VII y V a.C., dando lugar a una cultura singular que alcanzo su maximo esplendor entre los siglos IV y II a.C., con nucleos como Numancia, Termancia y Contrebia Leucade.
De los celtas conservaron la organizacion tribal (arevacos, pelendones, titos, belos, lusones), el espiritu guerrero y la metalurgia del hierro. De los iberos adoptaron la escritura (alfabeto celtiberico), la ceramica a torno, la agricultura de regadio y la moneda. Fueron famosos sus herreros, que fabricaban las espadas celtiberas de acero templado que los romanos adoptaron como modelo para sus gladios. Su resistencia a Roma es legendaria: durante las Guerras Celtiberas (181-133 a.C.), destaco la heroica defensa de Numancia (Soria). Sitiada durante veinte anos por Escipion Emiliano, fue tomada en el 133 a.C. tras una larga hambruna; los numantinos, antes de rendirse, prefirieron incendiar la ciudad y darse muerte. Numancia se convirtio en simbolo de la resistencia hispana y en un episodio fundacional del patriotismo espanol.
Los fenicios fueron un pueblo semita originario de la costa del actual Libano (Tiro, Sidon, Biblos). Grandes navegantes y comerciantes, llegaron a la peninsula iberica hacia el siglo IX a.C., fundando Gadir (Cadiz) hacia el 1104 a.C. (tradicionalmente la ciudad mas antigua de Europa occidental aun habitada). Desde Gadir controlaron el comercio atlantico de metales y establecieron otras factorias: Malaka (Malaga), Sexi (Almunecar), Abdera (Adra). No colonizaron el interior, sino enclaves comerciales donde intercambiaban productos manufacturados (ceramica de lujo, tejidos de purpura) por metales, salazones y esclavos.
La influencia fenicia fue decisiva: transmitieron la escritura alfabetica (de la que derivan todos los alfabetos occidentales), la metalurgia avanzada, el torno de alfarero, la moneda, el cultivo del olivo y la vid, y sus dioses (Melkart, Baal, Astarte). En Gadir, el templo de Melkart (Hercules Gaditano) fue un centro religioso visitado por Anibal y Julio Cesar. Su decadencia llego en el siglo VI a.C., cuando Cartago asumio la hegemonia occidental, pero su legado sento las bases de la posterior romanizacion.
Los griegos llegaron a la peninsula iberica hacia el siglo VI a.C., procedentes de Focida (Asia Menor) y Rodas. Su principal establecimiento fue Emporion (Ampurias, Gerona), fundada por foceos hacia el 575 a.C., aunque tambien tuvieron factorias en Roses (Rodas) y en el sur (Mainake, cerca de Malaga). A diferencia de los fenicios, los griegos fundaron colonias agricolas con poblacion civil estable, hinterland productivo y trazado urbano hipodamico (calles en cuadricula).
La influencia griega fue notable en la escultura iberica (damas de Elche, Baza, Cerro de los Santos), la ceramica de figuras rojas, la arquitectura, la moneda y la escritura. El arte iberico muestra una fuerte influencia helenica, especialmente en su fase plena (siglos V-IV a.C.). Emporion se convirtio en la puerta de entrada de la cultura clasica al interior, comerciando con los pueblos iberos (indigetes, layetanos, ilergetes). Los griegos introdujeron el symposium (banquete ritual), el cultivo avanzado de la vid y el olivo, y la filosofia. La colonia fue aliada de Roma durante la Segunda Guerra Punica y se integro en la provincia Hispania Citerior, conservando cierta autonomia hasta epoca imperial.
Cartago fue una colonia fenicia fundada en el norte de Africa (Tunez) hacia el 814 a.C. Con el tiempo se independizo y se convirtio en la potencia hegemonica del Mediterraneo occidental. Su presencia en Iberia se intensifico a partir del siglo VI a.C., controlando las antiguas factorias fenicias y estableciendo nuevas colonias, como Qart Hadasht (Cartagena, fundada en el 227 a.C. por Asdrubal el Bello). A diferencia de fenicios y griegos, Cartago busco la conquista territorial y la explotacion directa de los recursos, especialmente la plata de las minas de Sierra Morena y Cartagena.
La familia de los Barca (Amilcar, Asdrubal, Anibal) establecio un imperio colonial en el sur y este peninsular, sometiendo a los iberos, fundando ciudades y reclutando mercenarios. En el 218 a.C., Anibal partio de Qart Hadasht con un ejercito de 90.000 infantes, 12.000 jinetes y 37 elefantes, cruzo los Alpes e invadio Italia. Roma envio a Escipion el Africano a Iberia, quien conquisto Qart Hadasht (209 a.C.) y derroto a los cartagineses en Ilipa (206 a.C.). Tras la derrota, Cartago evacuo Iberia. Su legado perdura en la toponimia (Cartagena), las tecnicas de regadio y la mineria.
La llegada de los romanos se produjo en la Segunda Guerra Punica (218-201 a.C.), desembarcando en Emporion para cortar las comunicaciones de Anibal. Tras expulsar a los cartagineses (206 a.C.), Roma inicio dos siglos de conquista, enfrentandose a la resistencia de iberos, celtiberos y lusitanos. La conquista finalizo en el 19 a.C., cuando Augusto sometio a cantabros y astures, incorporando toda la peninsula al Imperio Romano con el nombre de "Hispania".
La romanizacion transformo profundamente la peninsula: impusieron el latin (origen de las lenguas romances peninsulares), el Derecho Romano, la administracion provincial (Hispania Citerior, Ulterior, luego Lusitania, Baetica, Tarraconensis), la economia monetaria, el urbanismo (fundacion de ciudades con foro, termas, teatros, acueductos), el arte y finalmente el cristianismo. Hispania se romanizo intensamente: exporto emperadores (Trajano, Adriano, Teodosio), filosofos (Seneca, Lucano) y escritores (Marcial, Quintiliano). La mineria (Las Medulas), la agricultura (vino y aceite betico), las salazones (garum) y la artesania alcanzaron un desarrollo sin precedentes.
La decadencia del Imperio a partir del siglo III d.C. y las invasiones barbaras (suevos, vandalos, alanos) pusieron fin al dominio romano en 476 d.C. Sin embargo, el legado de Roma fue inmenso: la lengua, el derecho, la organizacion territorial, las ciudades, las calzadas y la religion cristiana configuraron la identidad de Espana y Portugal.