Soberanos de Francia
IMPERIO CAROLINGIO (REINO FRANCO)
Carlomagno (768-814) Luis I el Piadoso (814-840) Carlos II el Calvo (843-877) Luis II el Tartamudo (877-879) Luis III (879-882) Carlomán II (882-884) Carlos el Gordo (884-887) Eudes de París (888-898) Carlos III el Simple (898-922) Roberto I (922-923) Raúl de Borgoña (923-936) Luis IV de Ultramar (936-954) Lotario I de Francia (954-986) Luis V el Indolente (986-987)
CAPETOS DIRECTOS
Hugo Capeto (987-996) Roberto II el Piadoso (996-1031) Enrique I de Francia (1031-1060) Felipe I (1060-1108) Luis VI el Gordo (1108-1137) Luis VII el Joven (1137-1180) Felipe II Augusto (1180-1223) Luis VIII el León (1223-1226) Luis IX San Luis (1226-1270) Felipe III el Atrevido (1270-1285) Felipe IV el Hermoso (1285-1314) Luis X el Obstinado (1314-1316) Juan I el Póstumo (1316) Felipe V el Largo (1316-1322) Carlos IV el Hermoso (1322-1328)
CASA DE VALOIS
Felipe VI de Valois (1328-1350) Juan II el Bueno (1350-1364) Carlos V el Sabio (1364-1380) Carlos VI el Loco (1380-1422) Carlos VII el Victorioso (1422-1461) Luis XI el Prudente (1461-1483) Carlos VIII el Afable (1483-1498) Luis XII el Padre del Pueblo (1498-1515) Francisco I (1515-1547) Enrique II (1547-1559) Francisco II (1559-1560) Carlos IX (1560-1574) Enrique III (1574-1589)
CASA DE BORBóN
Enrique IV el Grande (1589-1610) Luis XIII el Justo (1610-1643) Luis XIV el Rey Sol (1643-1715) Luis XV el Bien Amado (1715-1774) Luis XVI (1774-1792) Luis XVII (titular, 1793-1795) Luis XVIII (1814-1824) Carlos X (1824-1830) Luis Felipe I (1830-1848)
PRIMERA REPÚBLICA Y CONVENCIóN
Convención Nacional (1792-1795) Directorio (1795-1799) Consulado (1799-1804)
IMPERIO NAPOLEÓNICO
Napoleón I Bonaparte (1804-1814, 1815) Napoleón II (1815, titular)
SEGUNDA REPÚBLICA
Gobierno Provisional (1848) Luis Napoleón Bonaparte (1848-1852)
SEGUNDO IMPERIO
Napoleón III (1852-1870)
TERCERA REPÚBLICA
Adolphe Thiers (1871-1873) Patrice de MacMahon (1873-1879) Léon Gambetta (1881-1882) Georges Clemenceau (1906-1909, 1917-1920) Raymond Poincaré (1913-1920)
FRANCIA DE VICHY Y LIBERACIóN
Philippe Pétain (1940-1944) Charles de Gaulle (1944-1946)
EPÍLOGO
Liberación y fin de la guerra (1945)
EVENTOS
Guerras de Religión Guerras Napoleónicas Comuna de París República de Vichy
751-1945.Reyes, Emperadores y Presidentes

Historia de Francia: desde Carlomagno hasta la Liberación

La historia de Francia es el relato de la construcción de un Estado nación entre los más poderosos y duraderos de Europa. Comienza con el reino franco de Carlomagno (coronado emperador en el año 800), cuyos territorios occidentales dieron origen a la Francia Occidental. Tras el Tratado de Verdún (843), la Francia Occidental evolucionó bajo los últimos reyes carolingios hasta el advenimiento de Hugo Capeto (987), fundador de la dinastía capeta que gobernaría Francia durante más de 800 años.

Desde los Capetos directos, pasando por los Valois —que libraron la Guerra de los Cien Años contra Inglaterra, con Juana de Arco como heroína nacional—, hasta los Borbones que llevaron a Francia a su apogeo con el Rey Sol, Luis XIV. La Revolución Francesa de 1789 abolió la monarquía absoluta y proclamó los derechos del hombre, pero el caos revolucionario llevó al poder a Napoleón Bonaparte, que se coronó emperador en 1804 y extendió el ideal revolucionario por toda Europa a punta de bayoneta.

Tras la derrota de Napoleón, la monarquía fue restaurada, pero la Revolución de 1830 instaló la Monarquía de Julio, y la de 1848 proclamó la Segunda República. Luis Napoleón (sobrino del emperador) dio un golpe y fundó el Segundo Imperio (1852-1870), que terminó en desastre con la guerra franco-prusiana. Nació entonces la Tercera República, un régimen parlamentario que soportó la Primera Guerra Mundial, la crisis de los años treinta y cayó ante la invasión alemana en 1940. El régimen colaboracionista de Vichy, liderado por Pétain, fue combatido por la Francia Libre de Charles de Gaulle. En 1944, tras el Desembarco de Normandía, Francia fue liberada y renació como república.

Monarcas, Emperadores y Presidentes.751–1945

Carlomagno (Carlus Magnus)
742-814. Rey de los Francos (768). Emperador (800-814)
Padre de Europa y fundador del Imperio Carolingio. Hijo de Pipino el Breve, Carlomagno expandió el reino franco hasta dominar gran parte de Europa occidental. Tras décadas de campañas militares (sajonas, ávaras, lombardas), fue coronado Emperador de los Romanos por el papa León III en la Navidad del año 800, acto que simbolizó la restauración del imperio en Occidente y la unión del poder germánico, romano y cristiano. Estableció la capital en Aquisgrán (Aachen), desde donde promovió una profunda reforma educativa conocida como el Renacimiento carolingio, atrayendo a su corte a los mejores intelectuales de la época, como Alcuino de York. Organizó el imperio mediante condados y marcas, supervisados por los missi dominici (enviados del señor). Fue un gran constructor: mandó edificar la Capilla Palatina de Aquisgrán, que aún se conserva. A su muerte, el imperio se fragmentó, pero sus territorios occidentales (Francia Occidental) serían el germen del futuro reino francés. Es considerado el primer gran soberano de la historia francesa. [fuentes: Eginardo, Vita Karoli Magni; Anales del Reino Franco]
Luis I el Piadoso
778-840. Emperador (814-840). Rey de los Francos
Hijo y sucesor de Carlomagno, último guardián de la unidad imperial. Coronado coemperador en vida de su padre (813), Luis intentó preservar la integridad del Imperio carolingio. Profundamente religioso, impulsó una reforma eclesiástica y monástica, pero su intento de organizar la sucesión mediante la Ordinatio Imperii (817) —que designaba a su primogénito Lotario como heredero principal— provocó rebeliones constantes de sus otros hijos (Pipino, Luis el Germánico y Carlos el Calvo). Tras décadas de guerras civiles e intrigas palaciegas, fue depuesto brevemente en 833-834 por sus propios hijos. A su muerte, el imperio se fragmentó definitivamente, sentando las bases de los reinos de Francia Oriental (Germania) y Occidental (Francia). Fue un monarca más contemplativo que guerrero, en contraste con su padre. [fuentes: Teodán, Vita Hludowici; Nithard, Historias]
Carlos II el Calvo
823-877. Rey de la Francia Occidental (843-877). Emperador (875-877)
Fundador del reino francés medieval. Hijo menor de Luis el Piadoso. Tras largas luchas fratricidas, el Tratado de Verdún (843) le asignó los territorios al oeste del Rin, el Ródano y el Mosa: la Francia Occidental, núcleo original de Francia. Gobernó desde París y consolidó el reino frente a las incursiones normandas y las rebeliones de la nobleza. Fue coronado emperador en 875 por el papa Juan VIII, pero su imperio fue efímero y murió en plena campaña. Su reinado estableció las bases institucionales del futuro reino francés, utilizando la red de condados y fortalezas para la defensa. [fuentes: Anales de San Bertín; Nithard, Historias; Anales de Fulda]
Luis II el Tartamudo
846-879. Rey de Francia Occidental (877-879)
Hijo de Carlos el Calvo. Su reinado fue breve y estuvo marcado por la continua presión de los normandos y la creciente independencia de la nobleza, que ya elegía a sus líderes y administraba justicia sin control real. Fue coronado en Compiègne en 877. Murió dos años después, dejando el reino dividido entre sus dos hijos, Luis III y Carlomán II, lo que debilitó aún más la autoridad central. Su apodo "Tartamudo" se debía a una leve disfluencia al hablar. [fuentes: Anales de San Bertín; Crónica de Fontenelle]
Luis III
863-882. Rey de Francia Occidental (879-882)
Coronado conjuntamente con su hermano Carlomán II. Obtuvo una importante victoria sobre los normandos en la Batalla de Saucourt-en-Vimeu (881), cantada en la famosa Canción de Luis, una de las primeras obras de la literatura francesa. Su victoria fue celebrada como un signo de esperanza frente a los invasores. Murió sin descendencia en 882 en un accidente al caer de su caballo mientras perseguía a una muchacha. [fuentes: Anales de Fulda; Canción de Luis]
Carlomán II
866-884. Rey de Francia Occidental (882-884)
Heredó el reino completo tras la muerte de su hermano Luis III. Su corto reinado estuvo dominado por las luchas contra los normandos y la nobleza, que aprovechó la debilidad real para aumentar su poder territorial. Murió en un accidente de caza en 884, herido por un jabalí, dejando el reino sin un heredero adulto directo. [fuentes: Anales de San Bertín; Crónica de Réginon de Prüm]
Carlos el Gordo
839-888. Rey de Francia Occidental (884-887). Emperador
Hijo de Luis el Germánico. Fue el último carolingio en reunificar brevemente el imperio de Carlomagno, pero su incapacidad para defender París del asedio normando (885-886) —prefirió pagar tributo a luchar— minó su prestigio. Fue depuesto en 887 por una asamblea de nobles, que eligieron a su sobrino Arnulfo de Carintia como rey de Francia Oriental. El reino de Francia Occidental quedó acéfalo, lo que llevó a la elección de Eudes de París. [fuentes: Anales de Fulda; Crónica de San Denis]
Eudes de París
860-898. Rey de Francia Occidental (888-898)
Primer rey no carolingio. Conde de París, fue elegido rey por los grandes del reino gracias a su heroica defensa de París contra los normandos (885-886). Su reinado estuvo marcado por la lucha constante contra la facción carolingia, que reclamaba el trono para Carlos el Simple. Sentó las bases del poder de los condes de París, antepasados de los Capetos, al fortalecer la posición de su familia en la Isla de Francia. [fuentes: Crónica de San Denis; Anales de San Vaast]
Carlos III el Simple
879-929. Rey de Francia Occidental (898-922)
Hijo póstumo de Luis el Tartamudo, fue reconocido como rey tras la muerte de Eudes. Su reinado vio el asentamiento de los normandos en Normandía mediante el Tratado de Saint-Clair-sur-Epte (911), creando un ducado vasallo que frenó las incursiones vikingas. Fue depuesto por la nobleza, que eligió a Roberto I, y murió en cautiverio en 929. Su apodo "el Simple" se refiere a su franqueza, no a su inteligencia. [fuentes: Crónica de Flodoardo; Anales de San Denis]
Roberto I
866-923. Rey de Francia Occidental (922-923)
Hermano de Eudes de París y conde de París, fue elegido rey por la nobleza contra Carlos el Simple, a quien derrotó en batalla. Murió precisamente en la batalla de Soissons (923) luchando contra los partidarios de Carlos. Fue el abuelo de Hugo Capeto, fundador de la dinastía capeta. [fuentes: Crónica de Richer; Crónica de Flodoardo]
Raúl de Borgoña
890-936. Rey de Francia Occidental (923-936)
Yerno de Roberto I, duque de Borgoña, fue elegido rey tras la muerte de su suegro. Luchó constantemente contra los vasallos rebeldes, especialmente los normandos del Sena y los condes de Flandes, y contra los normandos que saqueaban el reino. Aunque fue un guerrero capaz, no logró restaurar la autoridad real. [fuentes: Crónica de Flodoardo; Anales de Lobbes]
Luis IV de Ultramar
920-954. Rey de Francia Occidental (936-954)
Hijo de Carlos el Simple, criado en la corte inglesa de su tío materno (de ahí «de Ultramar»). Fue restaurado en el trono por Hugo el Grande, duque de los Francos, quien esperaba controlarlo. Su reinado fue una constante lucha por recuperar la autoridad real frente al poderoso duque de los Francos y otros señores feudales, como el conde de Vermandois. [fuentes: Crónica de Flodoardo; Vida de Luis de Ultramar]
Lotario I de Francia
941-986. Rey de Francia Occidental (954-986)
Hijo de Luis IV, asociado al trono desde 954. Intentó recuperar el control sobre Lotaringia (la antigua tierra de su tatarabuelo Lotario), pero fue derrotado por el emperador Otón II. Su reinado vio el declive final del poder carolingio, que se enfrentaba al ascenso imparable de los Capetos, representados por Hugo Capeto, duque de los Francos. [fuentes: Crónica de Richer; Crónica de San Denis]
Luis V el Indolente
967-987. Rey de Francia Occidental (986-987)
El último rey carolingio. Murió sin descendencia en un accidente de caza tras apenas un año de reinado. Su muerte puso fin a la dinastía carolingia en Francia. La nobleza eligió entonces a Hugo Capeto como rey, inaugurando una nueva era en la historia francesa. [fuentes: Crónica de Richer; Crónica de San Denis]
Hugo Capeto
941-996. Rey de Francia (987-996)
Fundador de la dinastía capeta, que gobernaría Francia durante más de 800 años. Elegido rey por los grandes del reino tras la muerte de Luis V, Hugo era duque de los Francos y conde de París. Su poder directo era pequeño (el «Dominio Real», un territorio reducido alrededor de París y Orleans), pero su elección sentó las bases de la monarquía francesa. Instauró el principio de herencia dinástica al asociar al trono a su hijo Roberto II, asegurando la continuidad de su linaje. [fuentes: Crónica de Richer, Genealogía de los reyes de Francia; Crónica de San Denis]
Roberto II el Piadoso
972-1031. Rey de Francia (996-1031)
Hijo de Hugo Capeto, asociado al trono desde 987. Fue un rey profundamente piadoso, erudito y compositor de himnos litúrgicos. Fue excomulgado durante varios años por su matrimonio con su prima Berta de Borgoña (por consanguinidad), aunque finalmente logró la absolución. Extendió el dominio real mediante anexiones prudentes y apoyó firmemente el movimiento de la Paz de Dios, que buscaba limitar la violencia feudal. [fuentes: Helgaud de Fleury, Epitoma vitae regis Roberti Pii; Crónica de San Denis]
Enrique I de Francia
1008-1060. Rey de Francia (1031-1060)
Hijo de Roberto II, asociado al trono desde 1027. Su reinado estuvo marcado por las luchas constantes contra los grandes señores feudales, especialmente el duque de Normandía (Guillermo el Bastardo, futuro Conquistador) y el conde de Blois. Fue derrotado por Guillermo en la batalla de Val-ès-Dunes (1047), lo que confirmó el poder del duque normando. Fue el último rey capeto que no pudo transmitir un poder real fuerte. [fuentes: Crónica de San Denis; Guillermo de Poitiers, Gesta Guillelmi]
Felipe I
1052-1108. Rey de Francia (1060-1108)
Hijo de Enrique I, fue coronado a los ocho años. Su largo reinado vio el inicio de la Primera Cruzada (1095), convocada por el papa Urbano II, a la que no se unió personalmente por estar excomulgado debido a su bigamia (estaba casado con Berta de Holanda, pero se unió a Bertrada de Montfort tras repudiar a su primera esposa). Expandió el dominio real hacia el Vexin y el Berry, aunque su autoridad seguía siendo limitada frente a los grandes vasallos. [fuentes: Crónica de Suger; Historia de los Reyes de Francia]
Luis VI el Gordo
1081-1137. Rey de Francia (1108-1137)
Primer gran rey capeto que impuso su autoridad sobre los señores feudales del dominio real. Combatió sistemáticamente a los «bandidos» de las fortalezas ilegales, destruyendo castillos de señores rebeldes. Se alió estrechamente con la Iglesia, que le apoyó en su lucha contra la nobleza levantisca. Su sabio consejero fue el abad Suger, quien sentó las bases ideológicas de la monarquía francesa. [fuentes: Suger, Vida de Luis VI el Gordo; Crónica de Morigny]
Luis VII el Joven
1120-1180. Rey de Francia (1137-1180)
Participó en la Segunda Cruzada (1147-1149), que fue un desastre militar. Su matrimonio con Leonor de Aquitania le aportó el enorme ducado de Aquitania, pero su divorcio en 1152 le costó ese territorio. Leonor se casó inmediatamente con Enrique II de Inglaterra, quien así controló más de la mitad de Francia, iniciando la larga rivalidad franco-inglesa que duraría siglos. Su reinado fue un punto de inflexión que debilitó a la monarquía. [fuentes: Crónica de San Denis; Historia de la Guerra Santa de Guillermo de Tiro]
Felipe II Augusto
1165-1223. Rey de Francia (1180-1223)
El gran constructor del poder real y el rey que rompió el imperio Plantagenet. Arrebató a los reyes ingleses (Juan Sin Tierra) los territorios de Normandía, Anjou, Maine y Turena entre 1204 y 1206. Derrotó a la coalición de ingleses, alemanes y flamencos en la Batalla de Bouvines (1214), una de las batallas más decisivas de la Edad Media, que consolidó la hegemonía francesa en Europa. Reforzó la administración real, creó los baillis y prévôts como oficiales pagados por el rey, y transformó París en una verdadera capital: pavimentó calles, construyó el Louvre como fortaleza real y concedió privilegios a la Universidad de París. Fue el primer rey en llevar el título de "Augusto" por haber aumentado tanto el reino. [fuentes: Crónica de Guillermo el Bretón; Crónica de Rigord]
Luis VIII el León
1187-1226. Rey de Francia (1223-1226)
Hijo de Felipe Augusto, ya fue un gran militar antes de ser rey. Invadió Inglaterra en 1216 para apoyar a los barones ingleses contra el rey Juan Sin Tierra, y fue proclamado rey en Londres, aunque no logró consolidar la corona tras la muerte de Juan. Más tarde, tomó Poitou y Saintonge a los ingleses. Murió durante la Cruzada albigense contra los cátaros del sur de Francia, expandiendo el dominio real hacia el Mediterráneo. [fuentes: Crónica de Guillermo el Bretón; Crónica de San Denis]
Luis IX San Luis
1214-1270. Rey de Francia (1226-1270)
El rey santo, modelo de monarca cristiano y reformador de la justicia. Dirigió la Séptima Cruzada (1248-1254), en la que fue capturado y liberado tras un enorme rescate, y la Octava Cruzada (1270), donde murió de peste en Túnez. Fue canonizado en 1297 por su piedad y sus virtudes. Reformó profundamente la justicia real: creó los Enquêteurs (investigadores) para supervisar a los oficiales reales, prohibió las ordalías (juicios por fuego o agua), estableció la presunción de inocencia y creó el tesoro real y las cuentas (futura Cámara de Cuentas). Construyó la magnífica Sainte-Chapelle en París para albergar la Corona de Espinas de Cristo, comprada al emperador de Constantinopla. Su reinado fue una época de paz, prosperidad y prestigio moral sin precedentes para la monarquía francesa. [fuentes: Joinville, Vida de San Luis; Guillermo de Chartres, Deeds of Louis IX]
Felipe III el Atrevido
1245-1285. Rey de Francia (1270-1285)
Hijo de San Luis, continuó la política de su padre, heredando el condado de Tolosa (1271) tras la muerte del último conde, y el reino de Navarra por su matrimonio con Juana de Navarra. Murió durante la fallida Cruzada de Aragón, organizada por su tío para colocar a un hijo en el trono aragonés, lo que resultó en un desastre militar. Fue un rey valiente pero sin la capacidad política de su padre o su hijo. [fuentes: Crónica de San Denis; Crónica de Bernat Desclot]
Felipe IV el Hermoso
1268-1314. Rey de Francia (1285-1314)
El rey que destruyó a los templarios y creó el estado moderno. Fue un monarca autoritario que fortaleció la administración real, los parlamentos (tribunales de justicia) y la red de oficiales pagados. Se enfrentó al papa Bonifacio VIII, a quien capturó en Anagni (1303), por la cuestión de los impuestos al clero. En 1312 disolvió la poderosa Orden del Temple, acusada de herejía, y confiscó sus inmensas riquezas, librándose de una deuda. Convocó los primeros Estados Generales (1302) para obtener apoyo en su conflicto con el papa. Acuñó una moneda de oro estable y consolidó las fronteras del reino. [fuentes: Crónica de Guillaume de Nangis; Proceso de los Templarios]
Luis X el Obstinado
1289-1316. Rey de Francia (1314-1316)
Hijo de Felipe IV. Publicó ordenanzas para liberar a los siervos del dominio real (1315) y para readmitir a los judíos, a los que se les permitió regresar a cambio de impuestos. Murió repentinamente, dejando a su esposa embarazada, lo que creó una grave crisis sucesoria. [fuentes: Crónica de San Denis; Grandes Crónicas de Francia]
Juan I el Póstumo
1316. Rey de Francia (15-20 de noviembre de 1316)
Nacido cinco meses después de la muerte de su padre Luis X. Fue rey durante los cinco días que vivió. Su muerte planteó la cuestión de si una mujer (su media hermana Juana) podía heredar el trono, problema que se resolvió aplicando la Ley Sálica que excluía a las mujeres de la sucesión. [fuentes: Crónica de San Denis; Grandes Crónicas de Francia]
Felipe V el Largo
1293-1322. Rey de Francia (1316-1322)
Hijo de Felipe IV, asumió la regencia tras la muerte de Juan I y luego fue proclamado rey, excluyendo a su sobrina Juana de Navarra. Promulgó la Ley Sálica (c. 1320) basándose en un antiguo código franco, que excluía a las mujeres de la sucesión al trono francés, una decisión que tendría enormes consecuencias más tarde. Realizó reformas monetarias y administrativas. [fuentes: Crónica de San Denis; Grandes Crónicas de Francia]
Carlos IV el Hermoso
1294-1328. Rey de Francia (1322-1328)
Último rey de la rama directa de los Capetos (la línea de Hugo Capeto). Murió sin heredero varón, extinguiéndose la línea principal. El trono pasó a su primo Felipe de Valois, hijo de Carlos de Valois, hermano de Felipe IV. Este cambio dinástico fue el detonante de la Guerra de los Cien Años, ya que Eduardo III de Inglaterra, sobrino de Carlos IV por línea femenina, reclamó el trono para sí mismo. [fuentes: Crónica de San Denis; Grandes Crónicas de Francia]
Felipe VI de Valois
1293-1350. Rey de Francia (1328-1350)
Primer rey Valois, inicio de la Guerra de los Cien Años. Su ascenso fue disputado inmediatamente por Eduardo III de Inglaterra, quien reclamó el trono francés por ser nieto de Felipe IV por vía materna. Comenzó la Guerra de los Cien Años (1337). Sufrió la derrota naval de Sluys (1340) y la catastrófica derrota terrestre de Crécy (1346), donde la caballería francesa fue aniquilada por los arqueros ingleses. La Peste Negra (1348-1349) devastó Francia, matando a un tercio de la población y desorganizando la economía. [fuentes: Crónica de Froissart; Crónica de Jean le Bel]
Juan II el Bueno
1319-1364. Rey de Francia (1350-1364)
Hijo de Felipe VI. Fue capturado por los ingleses en la Batalla de Poitiers (1356), una derrota aún más desastrosa que Crécy. Fue llevado a Inglaterra, donde firmó el Tratado de Brétigny (1360), cediendo gran parte de Aquitania y pagando un rescate enorme. Regresó voluntariamente a Inglaterra cuando un rehén escapó, por honor, y murió en Londres. Su reinado vio la revuelta de la Jacquerie (1358), una gran sublevación campesina. [fuentes: Crónica de Froissart; Crónica de Jean de Venette]
Carlos V el Sabio
1338-1380. Rey de Francia (1364-1380)
Hijo de Juan II. Durante su reinado, los franceses, dirigidos por el brillante condestable Bertrand du Guesclin, recuperaron casi todos los territorios perdidos a los ingleses mediante una estrategia de desgaste y evitando grandes batallas campales. Fue un gran mecenas de las artes y las letras: fundó la Biblioteca Real, precursora de la Biblioteca Nacional de Francia. Estableció el impuesto permanente (taille) para financiar un ejército profesional y modernizó la administración real. [fuentes: Crónica de Froissart; Crónica de Cuvelier (sobre Du Guesclin)]
Carlos VI el Loco
1368-1422. Rey de Francia (1380-1422)
Su reinado estuvo marcado por la locura del rey (accesos de violencia, delirio e incapacidad para gobernar) y la consecuente lucha entre dos facciones nobiliarias rivales: los Armagnacs (partidarios del hermano del rey, duque de Orleans) y los Borgoñones (partidarios del duque de Borgoña, Juan Sin Miedo). En 1415 sufrió la derrota de Azincourt, aún peor que Crécy. Por el Tratado de Troyes (1420), desheredó a su propio hijo, el delfín Carlos, y reconoció a Enrique V de Inglaterra como heredero de Francia. [fuentes: Crónica de Froissart; Crónica del reinado de Carlos VI de Michel Pintoin]
Carlos VII el Victorioso
1403-1461. Rey de Francia (1422-1461)
El rey de Juana de Arco, que puso fin a la Guerra de los Cien Años. Desheredado por el Tratado de Troyes, fue coronado en Reims gracias a la intervención de Juana de Arco (1429), quien levantó el sitio de Orleans y le condujo a la unción real. Organizó el ejército real (las «ordenanzas»), creando las primeras compañías permanentes y desarrollando la artillería más moderna de Europa, dirigida por los hermanos Bureau. Conquistó Normandía (1450) y Aquitania (1453), poniendo fin a la Guerra de los Cien Años. Creó el franc-archer (milicia rural) y estableció el impuesto de la taille permanente como base del presupuesto real. [fuentes: Crónica de Monstrelet, procesos de Juana de Arco; Memorias de Olivier de la Marche]
Luis XI el Prudente
1423-1483. Rey de Francia (1461-1483)
Hijo de Carlos VII. Fue un rey astuto, cruel y supersticioso, que aplastó sistemáticamente a los grandes feudales, como Carlos el Temerario, duque de Borgoña (Liga del Bien Público). Anexionó Borgoña (1477), Anjou, Provenza y el Rosellón al dominio real. Centralizó la administración a través de consejeros de origen burgués, fomentó la economía mediante ferias y protegió las industrias (especialmente la seda en Lyon). [fuentes: Memorias de Philippe de Commynes; Crónica de Jean de Roye]
Carlos VIII el Afable
1470-1498. Rey de Francia (1483-1498)
Hijo de Luis XI, heredó el trono a los 13 años bajo la regencia de su hermana Ana de Beaujeu. Invadió Italia en 1494 para reclamar el reino de Nápoles, iniciando las Guerras de Italia (1494-1559), que enfrentarían a Francia con España y el Sacro Imperio. Atravesó Italia sin gran resistencia, pero la Liga de Venecia le obligó a retirarse. Murió accidentalmente tras golpearse la cabeza contra el dintel de una puerta en Amboise. [fuentes: Crónica de Philippe de Commynes; Crónica de Francesco Guicciardini]
Luis XII el Padre del Pueblo
1462-1515. Rey de Francia (1498-1515)
Primo y yerno de Carlos VIII (se casó con su viuda, Ana de Bretaña, para mantener el ducado de Bretaña bajo control real). Continuó las guerras de Italia, conquistando Milán (1500) y reclamando Nápoles (1501-1504), pero fue expulsado de Nápoles por los españoles. Fue un rey muy popular que redujo los impuestos (de ahí su apodo), mejoró la justicia y la administración, y se preocupó por el bienestar de sus súbditos. [fuentes: Crónica de Jean d'Auton; Memorias de Philippe de Commynes]
Francisco I
1494-1547. Rey de Francia (1515-1547)
El rey caballero del Renacimiento, rival de Carlos V. Derrotó a los suizos en Marignano (1515) y conquistó Milán, pero fue capturado por el emperador Carlos V en la batalla de Pavía (1525) y pasó un año prisionero en Madrid. Promovió el Renacimiento en Francia: Leonardo da Vinci pasó sus últimos años en su corte en Amboise; construyó los castillos de Chambord y Fontainebleau, fundó el Colegio de Francia (para el estudio de lenguas y disciplinas no teológicas) y fue un gran coleccionista de arte. En 1539 promulgó la Ordenanza de Villers-Cotterêts, que impuso el francés como lengua oficial de la administración y la justicia en lugar del latín. [fuentes: Crónica de Martín du Bellay; Cartas y documentos de Francisco I]
Enrique II
1519-1559. Rey de Francia (1547-1559)
Hijo de Francisco I. Recuperó Calais (1558) a los ingleses, la última posesión inglesa en suelo francés. Continuó las guerras contra Carlos V y luego Felipe II de España, sin grandes éxitos. Murió en un torneo celebrado por la paz de Cateau-Cambrésis: la lanza del capitán Montgomery se le introdujo por la visera y le atravesó el ojo. Su muerte desencadenó una grave crisis de regencia y el inicio de las guerras de religión. [fuentes: Crónica de François de Belleforest; Memorias de Margarita de Valois]
Francisco II
1544-1560. Rey de Francia (1559-1560)
Hijo mayor de Enrique II, subió al trono a los 15 años. Estuvo completamente bajo la influencia de los Guisa (tíos de su esposa, María Estuardo). Su corto reinado fue un preludio de las guerras de religión: la Conspiración de Amboise (1560) fue un intento hugonote de arrebatarle el poder a los Guisa. Murió joven, sin descendencia, de una infección de oído. [fuentes: Crónica de Pierre de Brantôme; Historia de las guerras de religión]
Carlos IX
1550-1574. Rey de Francia (1560-1574)
Hijo de Enrique II, su reinado estuvo dominado por las guerras de religión entre católicos y protestantes (hugonotes), con ocho guerras sucesivas. Bajo la influencia de su madre Catalina de Médici y obsesionado por la amenaza hugonote, autorizó la Matanza de San Bartolomé (24 de agosto de 1572), en la que miles de hugonotes fueron asesinados en París y otras ciudades. Este evento traumatizó a Europa y marcó un punto de inflexión en el conflicto. Carlos IX murió atormentado por el remordimiento. [fuentes: Crónica de Pierre de l'Estoile; Memorias de Catalina de Médici]
Enrique III
1551-1589. Rey de Francia (1574-1589)
Último rey Valois, hijo de Enrique II. Fue elegido rey de Polonia (1573), pero regresó a Francia al año siguiente tras la muerte de su hermano Carlos IX. Fue un rey culto, refinado y profundamente religioso (dirigía procesiones de flagelantes). Enfrentó simultáneamente la Liga Católica (ultracatólica) y el conflicto con Enrique de Navarra (futuro Enrique IV), a quien reconoció como heredero. Fue asesinado por un fraile dominico, Jacques Clément, que lo apuñaló en Saint-Cloud. Con él murió la dinastía Valois. [fuentes: Crónica de Pierre de l'Estoile; Diario de Enrique III]
Enrique IV el Grande
1553-1610. Rey de Francia (1589-1610)
Primer rey Borbón, pacificador del reino tras las guerras de religión. Para poner fin a las guerras, abjuró del protestantismo (según la tradición, «París bien vale una misa», 1593). Promulgó el Edicto de Nantes (1598), que otorgaba libertad de culto a los hugonotes en determinados lugares y les garantizaba plazas fuertes. Restableció la economía, fomentó la agricultura («la gallina en la olla de todos los campesinos» fue su promesa), promovió la seda, el vidrio y las manufacturas reales, y restauró la autoridad real. Fue un rey querido y popular. Fue asesinado en París por el fanático católico François Ravaillac. [fuentes: Crónica de Pierre de l'Estoile, Memorias de Sully; Cartas de Enrique IV]
Luis XIII el Justo
1601-1643. Rey de Francia (1610-1643)
Hijo de Enrique IV, heredó el trono a los nueve años. Su madre, María de Médici, fue regente hasta 1617. Gobernó con la ayuda de su ministro Armand Jean du Plessis, cardenal Richelieu (desde 1624). Richelieu centralizó el poder en la monarquía, destruyó el poder político y militar de los hugonotes (sitio de La Rochelle, 1628) y reprimió las conspiraciones de la alta nobleza. Intervino en la Guerra de los Treinta Años contra los Habsburgo de España y Austria, aunque murió antes de ver la victoria final. Luis XIII fue conocido por su devoción (se le atribuye la consagración de Francia a la Virgen María) y por su amor por la caza y la música. [fuentes: Memorias del cardenal Richelieu; Vida de Luis XIII de Gédéon Tallemant des Réaux]
Luis XIV el Rey Sol
1638-1715. Rey de Francia (1643-1715)
El arquetipo del absolutismo monárquico. Gobernó durante 72 años, el reinado más largo de la historia europea. Construyó el Palacio de Versalles, donde trasladó la corte y la administración, sometiendo a la nobleza a un riguroso protocolo y manteniéndola ocupada en intrigas cortesanas. Su lema: «El Estado soy yo» (aunque atribuida, refleja su concepción del poder). Centralizó la administración con la ayuda de ministros de origen burgués (Colbert, Louvois). Revocó el Edicto de Nantes (1685), lo que provocó la emigración de cientos de miles de hugonotes. Libró numerosas guerras (Guerra de Devolución, Guerra de Holanda, Guerra de los Nueve Años, Guerra de Sucesión Española) para extender las fronteras de Francia e imponer a su nieto Felipe V en el trono de España. Llevó a Francia a la hegemonía cultural y militar europea (el francés se convirtió en la lengua de la diplomacia), pero la dejó agotada por los impuestos y en una grave crisis económica al final de su reinado. [fuentes: Memorias de Luis XIV, Memorias del duque de Saint-Simon; Oeuvres de Colbert]
Luis XV el Bien Amado
1710-1774. Rey de Francia (1715-1774)
Bisnieto de Luis XIV, heredó el trono a los cinco años. El duque de Orleans fue regente hasta 1723. Fue un rey indolente que perdió el cariño de su pueblo, dominado por sus favoritas (Madame de Pompadour, Madame du Barry) y por una corte frívola y derrochadora. Su reinado vio la pérdida de Canadá y la India frente a Inglaterra en la Guerra de los Siete Años (1756-1763), la anexión de Córcega (1768) y la creciente influencia de los parlamentos. Se le atribuye la frase: «¡Después de mí, el diluvio!» (aunque probablemente apócrifa). Su reinado sentó las bases de la crisis que llevaría a la Revolución. [fuentes: Memorias del duque de Luynes; Memorias de Madame de Pompadour]
Luis XVI
1754-1793. Rey de Francia (1774-1792)
El rey que perdió la cabeza. Rey bondadoso, culto (era un buen cerrajero y geógrafo) pero indeciso y falto de carácter. Su matrimonio con María Antonieta de Austria fue impopular. Intentó reformas ilustradas con ministros como Turgot y Necker, pero la oposición de la nobleza y los parlamentos lo impidió. Convocó los Estados Generales (5 de mayo de 1789) para resolver la crisis financiera, lo que desencadenó la Revolución Francesa. Fue arrestado en Varennes (1791) cuando intentaba huir, juzgado por la Convención Nacional y guillotinado el 21 de enero de 1793. Su muerte marcó el fin de la monarquía absoluta. [fuentes: Memorias de Madame Campan, actas de la Convención; Diario de Luis XVI]
Luis XVII
1785-1795. Delfín de Francia (1789-1795)
Hijo de Luis XVI y María Antonieta, fue reconocido como rey por los monárquicos tras la ejecución de su padre. Fue separado de su familia y encerrado en la prisión del Temple, donde fue sometido a malos tratos por su carcelero. Murió a los 10 años, probablemente de tuberculosis. Numerosos impostores reclamaron ser él más tarde, pero su identidad sigue siendo un misterio. [fuentes: Memorias del Temple, Claude-François Chauveau-Lagarde; Los últimos días de Luis XVII de Alcide de Beauchesne]
Luis XVIII
1755-1824. Rey de Francia (1814-1824)
Hermano de Luis XVI, vivió exiliado durante la Revolución y el Imperio. Fue restaurado en el trono tras la caída de Napoleón. Fue un monarca pragmático: otorgó la Carta Constitucional (1814) que establecía una monarquía parlamentaria, con dos cámaras y respeto por las libertades fundamentales. Gobernó con moderación durante la Restauración, intentando conciliar el pasado monárquico con las conquistas revolucionarias. Era astuto y de gran inteligencia política, aunque físicamente incapacitado (gota) y muy gordo. [fuentes: Memorias de Chateaubriand; Correspondencia de Luis XVIII]
Carlos X
1757-1836. Rey de Francia (1824-1830)
Hermano menor de Luis XVIII. Fue un rey ultra-realista, nostálgico del Antiguo Régimen, que intentó restaurar la monarquía absoluta y el poder de la Iglesia. Su política impopular culminó en julio de 1830 cuando promulgó las Ordenanzas de Julio, que suprimían la libertad de prensa, disolvían la Cámara y modificaban el sistema electoral. Esto provocó la Revolución de 1830 («las Tres Gloriosas»), y su abdicación. Murió en el exilio en Gorizia, entonces Imperio Austríaco. [fuentes: Memorias del conde de Villèle; Historia de la Revolución de 1830 de Louis Blanc]
Luis Felipe I
1773-1850. Rey de los Franceses (1830-1848)
Primo de Luis XVI, miembro de la rama de Orleans. Combatió en el ejército revolucionario, luego vivió exiliado. Fue proclamado rey tras la Revolución de 1830, no como «Rey de Francia» sino como «Rey de los Franceses», para indicar que su poder emanaba del pueblo. Su reinado, la Monarquía de Julio, favoreció a la burguesía de los negocios, con un sufragio censitario muy restringido (solo 200.000 votantes). Su reinado se caracterizó por la corrupción política, el inmovilismo social y la creciente oposición republicana y socialista. Fue derrocado por la Revolución de 1848 y huyó a Inglaterra. [fuentes: Memorias de Guizot; Memorias de Luis Felipe]
Convención Nacional
1792-1795. Primera República Francesa
Asamblea elegida por sufragio universal masculino tras la caída de la monarquía (10 de agosto de 1792). Proclamó la República (21 de septiembre de 1792). Juzgó y ejecutó a Luis XVI (enero de 1793). Estuvo dividida entre girondinos (moderados) y jacobinos (radicales, liderados por Robespierre). Durante el Terror (1793-1794), dominado por el Comité de Salvación Pública, miles de «enemigos de la revolución» fueron guillotinados. Cayó Robespierre el 9 de termidor (1794) y la Convención redactó la Constitución del Año III, que creó el Directorio. [fuentes: Memorias de Saint-Just, Historia de la Revolución Francesa de Michelet; Actas de la Convención]
Directorio
1795-1799. Gobierno de cinco directores
Régimen moderado que sucedió a la Convención, establecido por la Constitución del Año III. Estuvo marcado por la corrupción generalizada, la inestabilidad política (continuos cambios de ministros y conjuras), y las guerras napoleónicas victoriosas (campañas de Italia y Egipto). Fue derrocado por Napoleón Bonaparte en el Golpe de Estado del 18 de brumario (9 de noviembre de 1799), que instauró el Consulado. [fuentes: Memorias de Madame de Staël; Memorias de Barras]
Consulado
1799-1804. Napoleón Bonaparte, Primer Cónsul
Tras el golpe de brumario, Napoleón estableció un gobierno autoritario con tres cónsules, siendo él el Primer Cónsul con plenos poderes. Pacificó el país tras una década de revolución, firmando concordatos con la Iglesia (1801) y pacificando la guerra civil en la Vendée. Promulgó el Código Civil (1804), que unificó el derecho francés y se convirtió en la base de los sistemas legales de Europa y América. Fue nombrado Cónsul vitalicio (1802) y luego, en 1804, se coronó emperador, poniendo fin a la República. [fuentes: Memorias de Napoleón, Código Civil; Memorias de Cambacérès]
Napoleón I Bonaparte
1769-1821. Emperador de los Franceses (1804-1814, 1815)
El genio militar que conquistó Europa y extendió los ideales de la Revolución. General de origen corso, saltó a la fama con la campaña de Italia. Se coronó emperador en Notre-Dame (1804) con el papa presente, pero tomando la corona de sus propias manos. Derrotó a Austria, Prusia y Rusia en las grandes batallas de Austerlitz (1805), Jena (1806) y Friedland (1807). Creó el Gran Imperio y el Bloqueo Continental contra Inglaterra. Invadió Rusia en 1812, una campaña desastrosa por el invierno y las tácticas de tierra quemada, que destruyó su Grande Armée. Fue derrotado por la Sexta Coalición y exiliado a la isla de Elba (1814). Regresó a Francia durante los Cien Días (1815) para recuperar el poder, pero fue derrotado definitivamente en Waterloo (18 de junio de 1815) por los ejércitos británico y prusiano. Fue exiliado a la remota isla de Santa Elena, donde murió en 1821, probablemente de cáncer de estómago (aunque hay teorías sobre envenenamiento). Su legado es enorme: el Código Napoleónico, la administración moderna (prefectos, recaudación de impuestos), el lycée (escuelas secundarias públicas) y la difusión de los ideales revolucionarios (igualdad ante la ley, propiedad privada) por toda Europa. [fuentes: Memorias de Napoleón, Memorial de Santa Elena; Historia del Consulado y del Imperio de Thiers]
Napoleón II
1811-1832. Rey de Roma (1811-1814). Emperador titular (1815)
Hijo de Napoleón I y la archiduquesa María Luisa de Austria. Fue reconocido como emperador durante los Cien Días (22 de junio a 7 de julio de 1815, tras la abdicación de su padre). Fue llevado a la corte austriaca por su abuelo, el emperador Francisco I, y vivió como duque de Reichstadt, bajo estrecha vigilancia. Murió joven de tuberculosis, sin haber ejercido nunca el poder. Fue llamado «el Aguilucho» por los bonapartistas. [fuentes: Memorias de Metternich; La muerte de Napoleón II de André Castelot]
Gobierno Provisional de 1848
24 de febrero-9 de mayo de 1848
Tras la Revolución de 1848, que derrocó a Luis Felipe, se proclamó la Segunda República. El gobierno provisional, dominado por los republicanos moderados (Alphonse de Lamartine, poeta y orador) y con representación socialista (Louis Blanc, Ledru-Rollin), proclamó el sufragio universal masculino (un hito histórico), la libertad de prensa y de reunión, y la abolición de la esclavitud en las colonias (27 de abril de 1848). También estableció los Talleres Nacionales para dar trabajo a los parados, una medida que luego se volvió en su contra. [fuentes: Historia de la Revolución de 1848 de Lamartine; Memorias de Louis Blanc]
Luis Napoleón Bonaparte
1808-1873. Presidente de la Segunda República (1848-1852)
Sobrino de Napoleón I, hijo de Luis Bonaparte, rey de Holanda. Elegido presidente en diciembre de 1848 con abrumadora mayoría gracias al prestigio del nombre Bonaparte. Por la Constitución no podía ser reelegido, por lo que el 2 de diciembre de 1851 dio un golpe de Estado (aniversario de la coronación de su tío y de Austerlitz), disolvió la Asamblea y restauró el sufragio universal, pero bajo su control. Al año siguiente, tras un plebiscito, se proclamó Emperador Napoleón III (2 de diciembre de 1852). [fuentes: Historia del Segundo Imperio de Émile Ollivier; Memorias de Luis Napoleón]
Napoleón III
1808-1873. Emperador de los Franceses (1852-1870)
Sobrino de Napoleón I, constructor de la Francia moderna y último emperador. Tras el golpe de 1851, se proclamó emperador en 1852. Su reinado fue un período de modernización sin precedentes: bajo la dirección del barón Haussmann reconstruyó París (amplios bulevares, alcantarillado, parques, ópera), desarrolló el sistema bancario (Crédit Lyonnais, Société Générale), la red ferroviaria, la industria siderúrgica y la construcción naval. En política exterior, participó en la Guerra de Crimea (1854-1856) y en la guerra de Italia (1859) contra Austria (victorias de Magenta y Solferino). Intentó imponer un imperio en México (1861-1867), colocando a Maximiliano de Habsburgo como emperador, pero fue un fracaso costoso. Fue capturado por los prusianos en la Batalla de Sedán (2 de septiembre de 1870) durante la guerra franco-prusiana, lo que provocó la caída del Imperio y la proclamación de la Tercera República. Murió en el exilio en Inglaterra. [fuentes: Historia del Segundo Imperio de Émile Ollivier; Memorias de Haussmann]
Adolphe Thiers
1797-1877. Jefe del Poder Ejecutivo (1871). Presidente de la República (1871-1873)
Historiador y político, fue una figura clave de la Tercera República. Tras la derrota de Sedán, negoció la paz con Prusia (Tratado de Fráncfort, 1871), que implicó la pérdida de Alsacia y Lorena y el pago de una enorme indemnización. Como jefe del gobierno, aplastó sangrientamente la Comuna de París (mayo de 1871), una revolución social que había instaurado un gobierno radical en París. Fue el primer presidente de la Tercera República (1871-1873), cargo que ocupó con moderación, pero dimitió por desacuerdos con la Asamblea Nacional, de mayoría monárquica. [fuentes: Memorias de Thiers; Historia de la Revolución Francesa (su obra)]
Patrice de MacMahon
1808-1893. Presidente de Francia (1873-1879)
General y duque de Magenta, héroe de la guerra de Italia (1859). Fue un presidente monárquico que intentó restaurar la monarquía en favor del conde de Chambord (Enrique V, nieto de Carlos X), pero fracasó por la negativa de este a aceptar la bandera tricolor. El conflicto entre el presidente y la Cámara de Diputados, dominada por republicanos, provocó la crisis del 16 de mayo de 1877: MacMahon disolvió la Cámara, pero las elecciones dieron la victoria a los republicanos, por lo que dimitió. Fue el último intento serio de restaurar la monarquía en Francia. [fuentes: Memorias de MacMahon; Historia de la Tercera República de Jean Jaurès]
Léon Gambetta
1838-1882. Presidente del Consejo (1881-1882)
Republicano radical y gran orador, organizó la defensa nacional durante la guerra de 1870 (escapó de París en globo aerostático del sitio prusiano para organizar la resistencia en provincias). Fue una figura clave en la consolidación de la Tercera República, luchando por la amnistía de los comuneros y por el establecimiento de las leyes republicanas (libertad de prensa, de reunión, sindicatos, enseñanza laica). Murió joven, a los 43 años, probablemente por una herida de pistola mal curada. [fuentes: Discursos de Gambetta; Memorias de Gambetta de Joseph Reinach]
Georges Clemenceau
1841-1929. Presidente del Consejo (1906-1909, 1917-1920)
El «Tigre», el padre de la victoria en la Primera Guerra Mundial. Médico, periodista y político radical, fue un feroz defensor de la República y un polémico polemista. Fue presidente del Consejo durante los años más difíciles de la guerra (1917-1918), tomando decisiones impopulares pero necesarias (represión de la derrota, unidad de mando con Foch). Dirigió la delegación francesa en la Conferencia de Paz de París (1919) y fue el artífice de las duras condiciones impuestas a Alemania en el Tratado de Versalles (restitución de Alsacia-Lorena, desmilitarización de Renania, reparaciones de guerra). Fue candidato a la presidencia de la República en 1920, pero se retiró. [fuentes: Memorias de Clemenceau; Grandeza y miseria de una victoria (de él mismo)]
Raymond Poincaré
1860-1934. Presidente de la República (1913-1920). Presidente del Consejo (1912-1913, 1922-1924, 1926-1929)
Abogado y estadista lorenés, fue presidente durante la Primera Guerra Mundial, manteniendo la unidad nacional (la Union sacrée). Más tarde, como presidente del Consejo, ordenó la ocupación del Ruhr (1923) para forzar el pago de reparaciones alemanas ante la moratoria alemana, una decisión polémica que aisló a Francia. Fue un líder conservador, defensor del franco fuerte, que estabilizó la economía francesa en los años 20. [fuentes: Memorias de Poincaré; El servicio de Francia (sus memorias de guerra)]
Philippe Pétain
1856-1951. Jefe del Estado Francés (1940-1944)
Héroe nacional de la Primera Guerra Mundial por su defensa de Verdún (1916), donde acuñó la frase «¡No pasarán!». En 1940, con 84 años, fue llamado por el presidente Lebrun para formar gobierno tras la inminente derrota. En lugar de continuar la guerra desde Argelia, pidió el armisticio a Hitler (22 de junio de 1940) y estableció el régimen colaboracionista de Vichy, con plenos poderes. Su lema: «Trabajo, Familia, Patria», en lugar del republicano «Libertad, Igualdad, Fraternidad». Su régimen colaboró activamente con los nazis, participando en la deportación de judíos (rafle du Vél d'Hiv, 1942). Fue condenado a muerte (conmutada a cadena perpetua por De Gaulle) tras la Liberación. Murió en prisión en la isla de Yeu. [fuentes: Memorias de Pétain (escritas por sus colaboradores), La France de Vichy de Robert Paxton; Servir, sus supuestas memorias]
Charles de Gaulle
1890-1970. Presidente del Gobierno Provisional (1944-1946), Presidente de la República (1959-1969)
Líder de la Francia Libre y fundador de la V República. General de brigada en 1940, desde Londres, el 18 de junio de 1940, lanzó su famoso llamamiento a resistir la ocupación alemana por radio. Fue el jefe del Comité Francés de Liberación Nacional y, tras la Liberación, presidió el Gobierno Provisional (1944-1946). Restableció la República (la IV) y dimitió por desacuerdos sobre la nueva constitución. Tras la crisis de Argelia (1958), fue llamado al poder y fundó la V República, con una constitución que reforzaba el poder ejecutivo. Fue presidente de 1959 a 1969, poniendo fin a la guerra de independencia de Argelia, desarrollando la fuerza de disuasión nuclear ("force de frappe") y persiguiendo una política exterior independiente (salida del mando integrado de la OTAN, veto a la entrada de Gran Bretaña en la CEE). Dimitió en 1969 tras perder un referéndum. [fuentes: Memorias de guerra y Memorias de esperanza de Charles de Gaulle]

Eventos que marcaron a Francia

Las Guerras de Religión en Francia (1562-1598)

Las Guerras de Religión francesas constituyen el arquetipo europeo del conflicto confesional del siglo XVI, donde la fractura teológica entre católicos y protestantes (hugonotes) se entrelazó de manera indisoluble con una crisis dinástica, una guerra civil nobiliaria y una profunda reconfiguración del Estado moderno. Lejos de ser una mera disputa dogmática, este conflicto intermitente (ocho guerras entre 1562 y 1598) representó el colapso del consenso monárquico y el laboratorio donde se ensayaron las primeras teorías de tolerancia y soberanía popular.

El detonante no fue solo religioso. Tras la muerte accidental de Enrique II (1559), Francia quedó regida por una triada de reyes débiles: Francisco II (1559-1560), Carlos IX (1560-1574) y Enrique III (1574-1589), todos bajo la influencia de su madre, Catalina de Médici. El vacío de poder permitió que dos casas nobiliarias rivales, los Guisa (ultracatólicos, con base en el noreste) y los Borbón (con simpatías hugonotes, líderes de la "príncipes de la sangre"), compitieran por el control de la Corona. Paralelamente, el calvinismo francés (hugonote) había crecido rápidamente entre la nobleza media, artesanos urbanos y sectores del parlamento; para 1562, cerca del 10% de la población era protestante, pero ese porcentaje incluía hasta el 40% de la nobleza.

La primera guerra (1562-1563) comenzó con la Masacre de Wassy (1 de marzo de 1562), donde los Guisa atacaron a hugonotes reunidos en un granero. La respuesta armada de Luis I de Borbón, príncipe de Condé inauguró un patrón de treguas frágiles y violencia recrudecida. Sin embargo, el punto de inflexión simbólico fue la Noche de San Bartolomé (24 de agosto de 1572): el asesinato masivo de hugonotes en París (entre 2.000 y 3.000 víctimas) y luego en provincias (hasta 10.000) durante las bodas de Enrique de Navarra (futuro Enrique IV) y Margarita de Valois. Tradicionalmente interpretada como un complot premeditado de Catalina de Médici, la historiografía actual (Denis Crouzet, Arlette Jouanna) la ve como una espiral de miedo apocalíptico: los líderes católicos temían un golpe hugonote, y la decisión de eliminar a los jefes protestantes (Coligny y otros) degeneró en una matanza popular incontrolable.

Enrique IV comprendió que no podía gobernar un país católico siendo hugonote. Su abjuración (25 de julio de 1593) —"París bien vale una misa"— fue un acto de raison d'État (razón de Estado). El Edicto de Nantes (abril de 1598) fue el primer edicto de tolerancia en Europa que no se limitaba a una tregua temporal. Garantizaba libertad de conciencia en todo el reino y libertad de culto en determinadas plazas (unas 200 ciudades fortificadas, incluyendo La Rochelle). Además, concedía a los hugonotes acceso a cargos públicos, derechos civiles y tribunales mixtos (las "chambres de l'édit"). El balance demográfico es terrible: entre 2 y 4 millones de muertos (10-15% de la población), con regiones enteras despobladas.

Las Guerras Napoleónicas (1803-1815)

Las Guerras Napoleónicas (1803-1815) constituyen el episodio bélico más trascendental del siglo XIX europeo, un conflicto casi continuo que redefinió el mapa político, militar y jurídico del continente. Lideradas por Napoleón Bonaparte, estas guerras transformaron la naturaleza de la contienda moderna: introdujeron la leva en masa (levée en masse), los cuerpos de ejército autónomos (corps d'armée) y la movilización total de los recursos estatales.

El apogeo continental llegó con Austerlitz (2 de diciembre de 1805), conocida como la "Batalla de los Tres Emperadores". Napoleón fingió una retirada en el ala derecha para atraer al grueso austro-ruso (85.000 hombres) hacia un terreno pantanoso. Luego, el centro francés rompió las líneas enemigas. Prusia fue aplastada en Jena y Auerstädt (14 de octubre de 1806). El Bloqueo Continental (21 de noviembre de 1806) fue su arma maestra para asfixiar económicamente a Gran Bretaña.

La campaña de Rusia (1812) fue el gran error estratégico. Napoleón reunió la Grande Armée más grande jamás vista: 600.000 soldados. Rusia aplicó la táctica de tierra quemada. De los 600.000 hombres, solo regresaron unos 40.000 en condiciones de combatir. La Batalla de las Naciones en Leipzig (16-19 de octubre de 1813) fue el mayor enfrentamiento de las Guerras Napoleónicas: más de 500.000 combatientes. Napoleón fue derrotado y abdicó en 1814. Regresó durante los Cien Días (1815) pero fue derrotado definitivamente en Waterloo (18 de junio de 1815). Las guerras dejaron entre 3,5 y 6 millones de muertos.

La Comuna de París (18 de marzo – 28 de mayo de 1871)

La Comuna de París constituye uno de los acontecimientos más fundacionales del movimiento obrero. No fue meramente una insurrección urbana, sino un laboratorio sociopolítico radical que, durante 72 días, desafió las estructuras del Estado moderno y el capitalismo naciente.

El contexto fue la derrota de Francia en la guerra franco-prusiana. París, sometida a un asedio prusiano de cuatro meses, se radicalizó. La Guardia Nacional, un cuerpo de ciudadanos armados electivos, se negó a entregar sus cañones. El 18 de marzo de 1871, las tropas gubernamentales intentaron confiscarlos y fracasaron. Thiers ordenó la evacuación a Versalles. La Comuna fue elegida el 26 de marzo.

La Comuna promulgó decretos revolucionarios: separación de Iglesia y Estado, abolición del trabajo nocturno en panaderías, moratoria de alquileres, elección y revocabilidad de funcionarios, y abolición del ejército permanente. La Semana Sangrienta (21-28 de mayo) terminó con la Comuna: entre 20.000 y 30.000 comuneros fueron ejecutados. Karl Marx, en La Guerra Civil en Francia, la interpretó como el modelo de "dictadura del proletariado".

La República de Vichy: ¿Estado francés o traición nacional? (1940-1944)

Denominar «República de Vichy» al régimen que dirigió Philippe Pétain constituye un oxímoron histórico. La Tercera República se suicidó y fue enterrada bajo el lema «Travail, Famille, Patrie» (Trabajo, Familia, Patria).

El 10 de julio de 1940, la Asamblea Nacional otorgó plenos poderes a Pétain por 569 votos contra 80. Pétain proclamó el Estado francés. El régimen colaboró activamente con los nazis. El 3 de octubre de 1940 promulgó el primer Estatuto de los judíos, excluyéndolos de la función pública. La redada del Velódromo de Invierno (16-17 de julio de 1942) fue orquestada por la policía francesa: 13.152 judíos detenidos y deportados a Auschwitz.

En total, de 340.000 judíos residentes en Francia en 1940, unos 76.000 fueron deportados. La Milicia francesa (enero de 1943), paramilitar fascista, actuó como brazo armado de la Gestapo. Tras la Liberación, Pétain fue condenado a muerte (conmutada a cadena perpetua). El discurso de Jacques Chirac en 1995 reconoció la responsabilidad del Estado francés en la deportación: «Francia, país de los Derechos del Hombre, ese día cometió lo irreparable».