Desde la prehistoria.Borgoña.Provincias Unidas.Reino actual

Países Bajos: de pantanos a potencia mundial

Países Bajos, nombre dado a lo largo de la historia a una serie de territorios de extensión variable situados en el NO de Europa. El reino actual, cuyas fronteras fueron fijadas en 1839, sucedió a otro más vasto (que englobaba Bélgica), creado por el Congreso de Viena (1815). Antes, el término Países Bajos había coincidido con las diecisiete provincias que componían el círculo imperial de Borgoña desde 1548.

La Edad Media no conoció un estado neerlandés, sino un mosaico de señoríos feudales que, tras la desaparición de la efímera Lotaringia, estuvieron bajo dominio francés o germánico. El término designó, pues, una comunidad geográfica entre las Ardenas y el mar que, no obstante, engendró una pluralidad de destinos históricos hasta conducir a la situación actual.

Cronología de los Países Bajos

De la prehistoria a los carolingios
Desde los dólmenes hasta Carlomagno

En Drenthe se descubrieron monumentos megalíticos funerarios. El hierro se utilizó hacia 650 a. C. Cuando César emprendió la conquista de las Galias (57 a. C.), encontró tribus celtas o celtizadas (menapios, nervios, eburones) que opusieron feroz resistencia. Entre el Mosa y el Rin habitaban los bátavos; más al norte, los frisones.

Los romanos ocuparon el país hasta el Rin y lo convirtieron en la provincia de Galia Bélgica (15 a. C.). Construyeron calzadas, diques y canales (foso de Domicio Corbulo). La evangelización fue tardía. A partir del siglo III, los romanos se retiraron, dejando paso a sajones y francos. Tras el bautismo de Clodoveo, la evangelización fue impulsada por monjes como Willibrord (obispado de Utrecht, 695) y Bonifacio. Carlomagno impuso su autoridad y el bautismo obligatorio. Los carolingios favorecieron la región entre el Rin y el Mosa, donde se hallaba la capital, Aquisgrán.

De Carlomagno a los Borgoñones
Feudalismo y auge de las ciudades

Tras el tratado de Verdún (843), los Países Bajos se fragmentaron. Los normandos asolaron la región hasta que fueron detenidos en Lovaina (891). En 925, el rey de Germania Enrique I obtuvo la sumisión de la aristocracia local. La autoridad se disgregó en principados feudales: Holanda, Güeldres, Flandes, etc.

La emancipación de los siervos y la construcción de diques (pólders) transformaron el paisaje. Las ciudades flamencas (Gante, Brujas, Ypres) se convirtieron en potencias industriales gracias al textil. Los burgueses obtuvieron cartas de privilegios (keures). El comercio floreció: los neerlandeses exportaban cerveza y sal, y se integraron en la Hansa. La agitación social fue constante, con figuras como Jacob Van Artevelde. La derrota de Courtrai (1302) marcó el poderío de las milicias urbanas, aunque el rey de Francia y los duques de Borgoña acabarían imponiendo su autoridad.

Periodo borgoñón y español
1384-1568.Unificación y centralización

Felipe el Atrevido incorporó Flandes (1384). Sus sucesores, especialmente Felipe el Bueno (1419-1467), unificaron los Países Bajos mediante enlaces y compras. Carlos el Temerario (1467-1477) centralizó la administración, pero su muerte permitió a las ciudades recuperar los "Grandes Privilegios". Su hija María se casó con Maximiliano de Austria, pasando los Países Bajos a los Habsburgo.

Carlos V completó la unión de las Diecisiete Provincias (Güeldres, 1543) y las constituyó como Círculo de Borgoña (1548). Durante este periodo, Amberes se convirtió en el centro comercial del mundo conocido. El humanismo (Erasmo de Rotterdam) y la Reforma protestante calaron hondo en la sociedad, creando un caldo de cultivo para la rebelión contra el hijo de Carlos, Felipe II.

Guerra de los Ochenta Años (1568-1648)
La rebelión contra Felipe II y el nacimiento de las Provincias Unidas

La imposición de la ortodoxia católica, los nuevos impuestos (la décima) y el desprecio a las élites locales por parte de Felipe II provocaron la insurrección. Liderados por Guillermo de Orange (el Taciturno), los "mendigos" (gueux) iniciaron la lucha. La represión del Duque de Alba y el "Tribunal de los Tumultos" no hicieron sino avivar la rebelión.

Tras la brutal "Furia Española" en Amberes (1576), todas las provincias se unieron en la Pacificación de Gante. Sin embargo, las diferencias religiosas dividieron el país: las provincias católicas del sur formaron la Unión de Arras (1579), volviendo a la obediencia de Felipe II, mientras que las del norte (calvinistas) crearon la Unión de Utrecht, embrión de las Provincias Unidas. Alejandro Farnesio reconquistó el sur para España. La guerra continuó con altibajos hasta la Paz de Münster (1648), donde España reconoció formalmente la independencia de la república neerlandesa.

Países Bajos en los siglos XVII y XVIII
El Siglo de Oro neerlandés y la decadencia del sur

Provincias Unidas: El siglo XVII fue la "Edad de Oro". Ámsterdam se convirtió en el centro financiero del mundo. La Compañía de las Indias Orientales (VOC) y Occidentales (WIC) construyeron un vasto imperio colonial. Fue la era de Rembrandt, Vermeer y Spinoza. Sin embargo, las guerras contra Inglaterra y Francia (Luis XIV) y el ascenso del poder de los regentes marcaron el declive del siglo XVIII.

Países Bajos españoles y austriacos: El sur, bajo dominio de los Habsburgo, vivió una Contrarreforma católica que dio lugar al esplendor del Barroco (Rubens). Aunque Amberes decayó por el cierre del Escalda, la agricultura y algunas industrias de lujo prosperaron. Por los tratados de Utrecht (1713), el territorio pasó a Austria, que intentó modernizarlo con las reformas de José II, encontrando una fuerte resistencia conservadora.

Periodo revolucionario (1780-1815)
Patriotas, franceses y el Reino Unido

Inspirados por la Ilustración, los "Patriotas" neerlandeses se levantaron contra el estatúder Guillermo V, que fue restaurado por una intervención prusiana. En el sur, la Revolución Brabanzona (1789) expulsó brevemente a los austriacos. La Francia revolucionaria invadió y anexionó ambos territorios. Las Provincias Unidas se transformaron en la República Bátava y, posteriormente, en el Reino de Holanda bajo Luis Bonaparte (1806-1810).

El Imperio Napoleónico integró directamente los Países Bajos. El Bloqueo Continental arruinó el comercio, pero la derrota de Napoleón en Leipzig (1813) permitió el regreso de la Casa de Orange. El Congreso de Viena (1815) decidió la creación de un Reino Unido de los Países Bajos bajo Guillermo I, uniendo el norte y el sur como un estado tapón contra Francia.

El Reino Unido y la Revolución Belga (1815-1839)
La fractura definitiva entre norte y sur

Dos siglos de separación (religiosa, económica y lingüística) hicieron inviable la unión. Los católicos flamencos y valones rechazaban el dominio de un rey protestante del norte. Los conflictos sobre la libertad de prensa, la enseñanza y la representación parlamentaria estallaron en 1830 con un motín en Bruselas tras la representación de la ópera "La Muette de PorticI".

Las tropas neerlandesas fueron expulsadas. Las potencias europeas (especialmente Gran Bretaña) reconocieron la independencia de Bélgica y su neutralidad. Guillermo I no aceptó la pérdida hasta el Tratado de Londres (1839), que fijó las fronteras actuales del Reino de los Países Bajos y separó definitivamente Luxemburgo (en unión personal con el rey).

Soberanos y Estadistas de los Países Bajos

Felipe III de Borgoña, "el Bueno"
1396-1467.Duque de Borgoña (1419-1467)
Felipe el Bueno, Duque de Borgoña

Hijo de Juan Sin Miedo, Felipe fue el gran artífice del poder borgoñón y el principal unificador de los Países Bajos. A lo largo de su largo reinado, mediante herencias, compras y alianzas, incorporó a sus dominios los condados de Namur (1421), Holanda, Zelanda y Hainaut (1428), Brabante y Limburgo (1430) y Luxemburgo (1443).

Su corte en Brujas, Gante y Bruselas fue la más rica y refinada de Europa, destacando por el lujo y el mecenazgo de artistas como Jan van Eyck. Fundó la Orden del Toisón de Oro en 1430 para aglutinar a la nobleza de sus dispersos territorios bajo un mismo ideal caballeresco. Centralizó la administración creando los Estados Generales en 1464, sentando las bases de un sentimiento protonacional neerlandés. Su habilidad diplomática le permitió alternar alianzas entre Francia e Inglaterra durante la Guerra de los Cien Años, consolidando un estado tapón poderoso e independiente entre ambos reinos.

Carlos de Borgoña, "el Temerario"
1433-1477.Duque de Borgoña (1467-1477)
Carlos el Temerario

Hijo y sucesor de Felipe el Bueno. Heredó un estado próspero pero su ambición desmedida le llevó a enfrentarse a todos sus vecinos. De carácter impetuoso y guerrero, su sueño era unir sus posesiones septentrionales (Países Bajos) con las meridionales (Borgoña) formando un reino continuo que le permitiera ceñir una corona real. Para ello presionó al emperador Federico III de Habsburgo durante el sitio de Neuss y concertó el matrimonio de su hija María con el hijo del emperador, Maximiliano.

Centralizó la administración más que su padre, creando el Parlamento de Malinas (1473) como tribunal supremo para todos sus territorios. Sus políticas fiscales y militares provocaron revueltas en las ciudades flamencas. Enfrentado a los cantones suizos y al Duque de Lorena, fue derrotado estrepitosamente en las batallas de Grandson y Morat (1476). Murió luchando en el sitio de Nancy (1477). Su cadáver fue encontrado días después, medio devorado por lobos. Su muerte sin heredero varón provocó la crisis sucesoria que entregó los Países Bajos a los Habsburgo.

Carlos V (Carlos I de España)
1500-1558.Señor de los Países Bajos (1506-1555), Emperador
Emperador Carlos V

Nacido en Gante y criado en Malinas bajo la tutela de su tía Margarita de Austria, Carlos era considerado "hijo de la tierra". Su educación borgoñona y su dominio del neerlandés y el francés le hicieron un gobernante cercano a sus súbditos del norte, al menos en la primera parte de su reinado. Heredó los Países Bajos en 1506, pero no ejerció el poder efectivo hasta 1515.

Completó la unificación territorial del Círculo de Borgoña con la conquista de Güeldres (1543), fijando en Diecisiete el número de provincias. Por la Transacción de Augsburgo (1548), convirtió a los Países Bajos en una entidad casi autónoma dentro del Sacro Imperio Romano Germánico. Defensor del catolicismo, luchó sin embargo contra la difusión del luteranismo y el anabaptismo, promulgando los primeros "placards" o edictos de persecución religiosa. Su abdicación en Bruselas (1555), en una ceremonia emotiva, marcó el fin de una era. A pesar de los conflictos, su reinado representó la cúspide del poder y la prosperidad económica de los Países Bajos en el siglo XVI.

Felipe II de España
1527-1598.Rey de España y Señor de los Países Bajos (1555-1598)
Felipe II de España

Hijo de Carlos V. A diferencia de su padre, Felipe era visto como un extranjero en los Países Bajos. Educado en España, solo hablaba castellano y su carácter austero, distante y profundamente religioso chocó con la idiosincrasia de las élites neerlandesas, acostumbradas al trato cercano de los duques de Borgoña. Visitó los Países Bajos por última vez en 1559, partiendo para no volver jamás.

Su política estuvo marcada por tres factores que llevaron a la rebelión: la reorganización eclesiástica (creación de nuevos obispados controlados por la corona), la intransigencia religiosa contra el calvinismo (implantación de la Inquisición) y el descontento de la alta nobleza (Orange, Egmont, Horn) al ser apartados del gobierno en favor de consejeros españoles como Granvela. Su negativa a conceder la libertad de conciencia y su decisión de mantener los tercios en el país desencadenaron la Guerra de los Ochenta Años. Aunque en 1581 las provincias rebeldes lo depusieron formalmente, el sur de los Países Bajos permaneció bajo dominio español hasta el siglo XVIII.

Guillermo I de Orange-Nassau, "el Taciturno"
1533-1584.Estatúder y líder de la Rebelión
Guillermo de Orange, el Taciturno

Príncipe de Orange por herencia, conde de Nassau y uno de los nobles más ricos de los Países Bajos. Criado en la corte de Carlos V como católico y hombre de confianza del emperador. Inicialmente leal a Felipe II, su ruptura se produjo al comprobar la política de represión religiosa y el desprecio de la corona hacia las élites locales. Aunque era católico, defendió la libertad de conciencia.

Convertido al calvinismo en 1573, se erigió en el alma de la resistencia contra el Duque de Alba. Sufragó con su inmensa fortuna los ejércitos rebeldes ("mendigos del mar"). Fue el principal impulsor de la Pacificación de Gante (1576) que unió a todas las provincias contra España. Declarado proscrito por Felipe II con una recompensa por su cabeza, fue asesinado en Delft en 1584 por el fanático católico Balthasar Gérard. No llegó a ver la independencia de las Provincias Unidas, pero es reverenciado como el Padre de la Patria (Vader des Vaderlands), fundador de la Casa de Orange-Nassau que aún reina en los Países Bajos.

Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba
1507-1582.Gobernador de los Países Bajos (1567-1573)
Duque de Alba

El militar más prestigioso de la Monarquía Hispánica, conocido por sus enemigos como el "Duque de Hierro". Felipe II lo envió a los Países Bajos al frente de los tercios para aplastar la rebelión calvinista. Su gobierno se basó en el terror. Nada más llegar, estableció el "Tribunal de los Tumultos" (conocido popularmente como "Tribunal de la Sangre"), que ejecutó a miles de sospechosos de herejía o rebelión, incluyendo a los condes de Egmont y Horn (1568).

Derrotó militarmente a las tropas de Guillermo de Orange, pero su intento de imponer un impuesto permanente del 10% sobre las ventas (la Décima) alienó incluso a la población católica y leal. La imposibilidad de pagar a sus tropas provocó motines y saqueos. Aunque fue eficaz en la represión, su brutalidad unió a la oposición neerlandesa y cimentó el odio hacia el dominio español. Fue relevado en 1573, consciente la corte de que su política era contraproducente.

Alejandro Farnesio, Duque de Parma
1545-1592.Gobernador de los Países Bajos (1578-1592)
Alejandro Farnesio

Hijo de Margarita de Parma (hermana de Felipe II) y del duque de Parma. Nombrado gobernador tras la muerte de Juan de Austria, fue el estratega militar más brillante de su generación y el hombre que logró dividir permanentemente los Países Bajos.

Combinando la fuerza militar con una hábil diplomacia, explotó las divisiones religiosas entre el sur católico y el norte calvinista. Mediante la Unión de Arras (1579), consiguió que las provincias valonas y flamencas católicas volvieran a la obediencia de Felipe II a cambio de respetar sus privilegios. Inició una campaña de asedios sistemática, reconquistando ciudades clave como Maastricht, Tournai y, sobre todo, la inexpugnable Amberes (1585). Su éxito consolidó los Países Bajos Españoles (futura Bélgica). Murió en Francia, herido mientras apoyaba a la Liga Católica contra Enrique IV.

Mauricio de Nassau, Príncipe de Orange
1567-1625.Estatúder de las Provincias Unidas (1584-1625)
Mauricio de Nassau

Hijo de Guillermo el Taciturno. A pesar de su juventud, asumió el mando militar y político tras el asesinato de su padre. Es considerado uno de los grandes reformadores militares de la historia. Su disciplina táctica, el uso sistemático de la fortificación y la creación de ejércitos profesionales bien pagados le permitieron recuperar gran parte del territorio perdido en el norte y el este durante la década de 1590.

Políticamente, protagonizó un duro conflicto interno con el gran pensionario Johan van Oldenbarnevelt durante la Tregua de los Doce Años (1609-1621). La disputa, teñida de tintes religiosos (arminianos vs. gomaristas), terminó con la ejecución de Oldenbarnevelt en 1619 y la consolidación del poder de la Casa de Orange. Murió en 1625, justo cuando el general español Spínola reconquistaba Breda. Su legado militar fue fundamental para la supervivencia de la joven república.

Guillermo I de los Países Bajos
1772-1843.Rey de los Países Bajos y Gran Duque de Luxemburgo (1815-1840)
Guillermo I de los Países Bajos

Hijo del último estatúder Guillermo V. Regresó del exilio en 1813 y fue proclamado Príncipe Soberano. El Congreso de Viena (1815) le otorgó la corona del recién creado Reino Unido de los Países Bajos, que unía las antiguas Provincias Unidas con los Países Bajos Austriacos (Bélgica) y el Obispado de Lieja. Era conocido como "el Rey Mercader" por su firme impulso a la economía, el comercio y las infraestructuras (construcción de canales como el de Gante-Terneuzen).

A pesar de sus esfuerzos modernizadores, su gobierno autoritario chocó con las élites belgas, que protestaban por la igualdad religiosa y lingüística. La Revolución Belga de 1830 supuso la secesión del sur. Guillermo I se negó obstinadamente a aceptar la independencia de Bélgica durante casi una década, manteniendo el ejército movilizado y arruinando la hacienda neerlandesa (periodo del Volharding). Finalmente, cedió y firmó el Tratado de Londres (1839). Desilusionado y en desacuerdo con las nuevas reformas constitucionales liberales de 1840, abdicó en su hijo Guillermo II y se retiró a Berlín, donde murió.

Legado de los Países Bajos


Ingeniería hidráulica

Capitalismo moderno

Pintura flamenca

Imperio colonial

Tolerancia religiosa

Derecho internacional (Grotius)

Desde la lucha contra el mar hasta la creación de la primera bolsa de valores, el legado neerlandés es fundamental en la configuración del mundo moderno, la economía global y el arte occidental.