El Imperio Asirio fue una de las potencias más formidables y temidas del Cercano Oriente durante la Edad del Hierro. Su corazón se situaba en la alta Mesopotamia (actual norte de Irak), con capitales sucesivas en Assur, Kalhu (Nimrud) y Nínive. Desde el siglo XX a.C. hasta el colapso del imperio en el 609 a.C., los asirios rivalizaron con Babilonia, Egipto, Elam y Urartu, y desarrollaron una cultura avanzada que combinaba influencias sumerias, acadias y autóctonas.
Esta página ofrece un análisis historicista y objetivo de los principales monarcas asirios, examinando sus biografías a partir de fuentes primarias (anales reales, listas de reyes, correspondencia) y la historiografía moderna (A. T. Olmstead, M. Liverani, K. Radner). Se aborda la formación del reino, las reformas militares y administrativas, las campañas contra Babilonia y Egipto, y la crisis que llevó a la desaparición del imperio.