El Imperio Maurya constituye la primera gran dinastía panindia, que transformó el mosaico de reinos y janapadas en un Estado imperial con capital en Pāṭaliputra (actual Patna). Su gobierno extendió la soberanía desde las montañas del Hindu Kush hasta las llanuras de Bengala y hacia el sur hasta la meseta del Decán, forjando una administración centralizada y sentando las bases de la civilización clásica india. Fue también un período de extraordinarias transformaciones religiosas y culturales: la adopción del budismo por Aśoka y su política de Dharma marcaron un hito en la historia universal.
Contexto y advenimiento: Hacia el 321 a.C., Chandragupta Maurya, con la ayuda de su consejero Chāṇakya (o Kauṭilya, autor del Arthaśāstra), derrocó a la dinastía Nanda y estableció un nuevo poder. Aprovechando el vacío dejado por las satrapías de Alejandro Magno en el noroeste, expandió sus dominios y derrotó a Seleuco I Nicátor, obteniendo territorios y estableciendo lazos diplomáticos. Durante los siguientes 140 años los maurya consolidaron un imperio burocrático y militar.
Organización y cultura: Adoptaron estructuras administrativas inspiradas en el Arthaśāstra: provincias gobernadas por príncipes, un eficaz servicio de espionaje y una economía controlada. El arte imperial se refleja en los pilares y edictos de Aśoka, con inscripciones en escritura brahmi que difundían preceptos morales. La misión de difundir el budismo se extendió a Sri Lanka y al Mediterráneo. No obstante, las presiones económicas y las luchas sucesorias debilitaron el imperio. El último gobernante, Bṛhadratha, fue asesinado por su general Puṣyamitra Śuṅga en 185 a.C.
Legado: El período maurya definió la identidad política de la India, unificó gran parte del subcontinente y promovió valores éticos a través de los edictos. Aśoka es recordado como uno de los gobernantes más extraordinarios de la historia, y el chakrá de sus pilares adorna la bandera de la India actual. La presente relación incluye a todos los emperadores conocidos según los Purāṇas y las crónicas budistas, con fechas aproximadas.
Las fechas y el orden de los últimos maurya varían ligeramente según las fuentes puránicas. Se sigue la secuencia más aceptada.
El Imperio Maurya unificó por vez primera el subcontinente bajo un solo gobierno, difundió los valores de tolerancia y no violencia, y su legado político y ético perdura en el moderno estado indio, cuyo emblema nacional reproduce la capital de un pilar de Aśoka.