El descubrimiento de un nuevo continente habitado fue el hecho geográfico más importante en la Historia de la Humanidad. Los humanistas del Renacimiento buscaron una explicación satisfactoria atribuyendo el poblamiento a casi todos los pueblos históricos: egipcios, fenicios, cartagineses, romanos, judíos e incluso a la mítica Atlántida.
Estas hipótesis fantásticas han sido sustituidas por modernas teorías científicas. Al no haberse descubierto restos de prehomínidos evolucionados en América, es necesario admitir que el hombre llegó desde otros continentes. Las grandes preguntas son: ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿cómo?
La vía generalmente aceptada es el estrecho de Bering. Durante el último período glaciar, el descenso del nivel del mar creó un puente de tierra (Beringia) que unía Asia y América. Los hallazgos de Tule Springs (cerca de Las Vegas) con hogares y huesos datados por Carbono-14 en más de 22,000 años a.C. apoyan una llegada temprana, aunque se requiere cautela hasta tener más testimonios de antigüedad semejante.
Además de Bering, se defiende una ruta por Australia, Tasmania y la Antártida hasta Sudamérica. Ameghino sostuvo erróneamente la prioridad del homo pampeanus. Actualmente predomina una postura ecléctica: algunos elementos culturales fueron importados y otros nacieron en América como resultado de circunstancias ambientales y exigencias locales.
Según Pedro de Armillas en los Programas de Historia de América, los períodos serían:
Cazadores y recolectores (Sandía y Folsom en Norteamérica; hallazgos en Patagonia, Pampa, Brasil y Perú). El Complejo Denbigh, de origen euroasiático, llegó por Bering. Incluye pescadores de Sudamérica y recolectores pospluviales del suroeste de EE.UU. y México.
Primeros cultivos en la costa norte del Perú (Huaca Prieta), noreste de México (Cultura de la Perra, Cueva TM82 con vestigios de maíz) y Bat Cave (Nuevo México). Comienza la domesticación de animales. En América Central, niveles precerámicos de los conchales de Islona de Chanuto (Chiapas).
En Perú: Cultura Chavín (cerámica con felinos, metalurgia del oro, arquitectura monumental). En México: Zacatenco, Charcas de Kaminaljuyú y cementerio de Tlatilco. Aparecen los primeros testimonios de escritura y calendario en Monte Albán.
Urbanización de Teotihuacán (~200 a.C.) con arquitectura monumental y alcantarillado. En Oaxaca, historia escrita temprana. En Perú (800 a.C.), sistemas de riego, uso de guano y florecimiento del arte Mochica.
Florecimiento de civilizaciones clásicas (~200-800 d.C.) y crisis general. En los Andes, expansión del estilo Tiahuanaco, precedente del Imperio Incaico junto con la cultura Chimú. En México: invasiones nahuas, caída de Tollan, formación del Imperio Tecpaneca y establecimiento de la Triple Alianza (Imperio Azteca).
Según Manuel Antón, rasgos comunes: frente chica, ojos oscuros hundidos, nariz dilatada, cabello largo y negro, escasa barba, piel oscura (tono membrillo cocido) y contextura robusta. Sin embargo, existen grandes diferencias en estatura y forma craneal, así como excepciones (cabello rizado, ojos claros), lo que dificulta admitir una total unidad racial.
Dos rasgos principales: Polisíntesis (unión de sujeto, complementos y adverbios al verbo en una sola palabra) e Incorporación (modificación del significado añadiendo partículas). Gran cantidad de formas pronominales y uso del colectivo por el plural.
Solo los mayas desarrollaron un sistema de escritura jeroglífica perfeccionado (parcialmente descifrado en lo calendárico). Los aztecas alcanzaron una escritura pictográfica con elementos fonéticos. Los incas carecieron de escritura, utilizando los quipus para registros contables. Muchos pueblos del norte usaron sistemas pictográficos.
Desconocieron el hierro, el bronce (salvo Perú), el vidrio, la vela de navegar (apenas usada), la rueda y el arco en arquitectura. La ganadería se limitaba a la llama y alpaca en los Andes.
Suplieron estas carencias con gran habilidad: arquitectura con falsos arcos y bóvedas; escultura con herramientas de piedra; cerámica modelada a mano sin torno; tejidos complejos en telar sin pedal.
Uso del montículo como base de templos; culto a la serpiente, águila y jaguar; uso del tabaco; teogonía mágica con dioses de aspecto terrible; vaso trípode y en forma de zapato.
Gran diversidad en vivienda (desde el iglú esquimal hasta los palacios de piedra) y vestido (desde la desnudez fueguina hasta los tejidos andinos). Destacaron en el arte plumario y practicaron la deformación craneana.
Agricultura avanzada: cultivaron el 17% de las plantas del mundo. Practicaron el comercio (mercaderes aztecas) sin conocer la rueda, usando la navegación a remo y cargadores humanos.
Organización basada en clanes (matriarcado) o gens (patriarcado). Fenómeno común: el totemismo, íntima relación entre un grupo y una especie natural (totem), unido a la exogamia.
Sentido animístico de la naturaleza y creencia en el más allá. Las altas culturas (mayas) destacaron en matemáticas, astronomía y arquitectura.
Kroeber dividió América en 15 áreas con elementos comunes en tres etapas: 1ª (perro, arco, barrena de fuego, cestería, casas de hombres); 2ª (propulsor); 3ª (tabaco).
La arqueología americana está en período de formación. Las altas civilizaciones precolombinas, comparables a las protohistóricas del Asia Anterior, eran técnicamente inferiores, lo que ayuda a explicar su rápido derrumbe ante la conquista europea.