El Reino de Portugal es la nación más antigua de Europa con fronteras prácticamente inalteradas desde el Tratado de Alcañices (1297). Fundado en 1139 tras la batalla de Ourique, bajo el liderazgo de Afonso Enriques, Portugal se consolidó en la Reconquista. Durante los siglos XV y XVI protagonizó la Era de los Descubrimientos: Vasco da Gama, Pedro Álvares Cabral y Afonso de Albuquerque construyeron un imperio que se extendía desde Brasil hasta Malaca, siendo la primera potencia global de la historia.
La dinastía de Borgoña sentó las bases territoriales y lingüísticas; la dinastía de Avis impulsó las grandes navegaciones; la unión con España bajo los Felipes (1580-1640) supuso un período de declive y pérdida de independencia; la dinastía de Braganza restauró la soberanía y sobrevivió hasta el siglo XX, cuando la revolución del 5 de octubre de 1910 instauró la república. A continuación se presentan biografías críticas y amplias de todos los reyes de Portugal, desde Afonso I hasta Manuel II, siguiendo el orden cronológico de las cuatro dinastías principales.
Portugal fue el primer imperio verdaderamente global, unió océanos y culturas. Su legado arquitectónico, lingüístico y jurídico perdura en nueve países de lengua oficial portuguesa y más de 260 millones de hablantes.